El sector farmacéutico termina un año complicado: más del 35 por ciento de las farmacias en la provincia están desfinanciadas y no se logró avanzar en la regulación de la actividad. Justamente revertir eso es uno de los principales objetivos trazados para el 2007: lograr que la Legislatura fije una norma para la instalación de nuevas aperturas.
“Queremos que con las farmacias se legisle algo similar a lo que es el Compre Córdoba, que protege a la producción local y otorga preferencia a las pymes locales en la compra de bienes y servicios por parte del Estado, y que los cordobeses tengan prioridad en la creación de nuevos puestos de trabajo; eso es lo que buscamos desde acá”, afirmó el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Córdoba, Gabriel Daparte, en diálogo con LA MAÑANA. Asimismo, estimó que de continuar como hasta ahora, la situación financiera de las farmacias se agravará en 2007 y aseguró que “Córdoba es una de las provincias que peor está a nivel nacional por la falta de regulación”.
Cabe recordar que desde los últimos años, el sector presentó reiterados pedidos para que la Legislatura provincial regule la actividad desregulada por la normativa actual, lo cual “generó confusión e inequidad entre los pacientes y evidentes dificultades económico-financieras en las oficinas de farmacia”, reiteró Daparte.
Lo solicitado no es caprichoso y los números lo argumentan. La Organización Panamericana de la Salud indica que para que una farmacia sea rentable y cumpla el rol de servicio público tiene que haber una cada 3.000 personas y en Córdoba, hay una cada 1.000 personas; es decir, tres veces más que lo aconsejado.
“Esto se produjo por falta de regulación y lo grave es que además están mal distribuidas porque están desapareciendo en los barrios y justamente quienes viven ahí son los que tienen menos poder adquisitivo y tienen que trasladarse a los centros urbanos”, afirmó Daparte y fue más allá al decir que “acá se permitió que una cadena abriera en un año 10 locales en 20 cuadras... seguramente habrá compromisos electorales, no se puede entender porque no están legislando a favor de la salud de la gente. Aducen que va en contra de la competencia de comercio, cuando gravemente se compara a las farmacias con el comercio y sabemos que no es así”.
De acuerdo al relevamiento de la institución, en la provincia hay 2.600 farmacias, de las cuales 1.000 están en la ciudad de Córdoba y más de la mitad en el casco céntrico y zonas más pobladas. En el 2005, por ejemplo, cerraron 100 farmacias en los barrios de la Capital y se volvieron a abrir en los grandes centros y este año, más de 60. “El problema no es el cierre sino que se instalan en lugares donde ya hay. Por ejemplo, en una cuadra de la calle Estrada hay cuatro farmacias. En una reunión con el intendente (Luis) Juez le decía que no le sirve que tenga cuatro farmacias en 100 metros y una en barrio Empalme”, ejemplificó Daparte.
Números rojos
La situación financiera es complicada para el sector. Si bien hubo una mejoría en los últimos meses en cuanto al pago de la seguridad social respecto a 2005, están desfinanciadas por la competencia desleal. “Las de barrios no pueden competir con los grandes emprendimientos, son fondos de inversión que con una ganancia baja genera que sean rentables porque les queda tres veces más que en el banco. También pueden comprar mejor”, señaló el titular del Colegio.
Además, las obras sociales se llevan una bonificación promedio de 15 por ciento sobre un margen de rentabilidad del orden del 20 por ciento. Y por otra parte, las farmacias tienen que pagar a las droguerías en un plazo de siete a 10 días, mientras que el sistema de seguridad social cancela el porcentaje de cobertura entre un lapso superior a los 60 días de la presentación de las órdenes.
Respecto a las de venta de genéricos, no es una preocupación porque se está reduciendo la participación que tenían en el mercado en la crisis, al pasar de 23 por ciento a no superar en la actualidad el 10 por ciento. Es que cuando se trata de salud, siempre se piensa en lo mejor. A su vez, los laboratorios se aggiornaron y empezaron a competir, no bajaron los precios, pero bonificaron algunos productos.