El precandidato a intendente de la Unión Cívica Radical, Ramón Mestre, puso en duda ayer el superávit financiero anunciado por el intendente Luis Juez.
Juez dijo que el superávit en el período 2006 fue de 16 millones, cinco más que lo anunciado días atrás por el secretario de Economía de la Municipalidad, Guillermo Marianacci.
Para Mestre, el superávit anunciado «sería de muy difícil concreción, ya que no se tienen en cuenta variables importantes como la deuda flotante generada durante los últimos meses del año que superaría los 80 millones de pesos».
«Además -continuó- este supuesto equilibrio de las finanzas municipales está dado principalmente en la demora o postergación de la obra pública, en la que existen aún más de 50 millones de pesos pendientes de ejecución que la ciudad está demandando, como así también la no ejecución, sólo para el marketing, de innumerables planes de salud y educación».
El hijo del ex intendente y gobernador de Córdoba, dijo que en la administración juecista «se advierte que la falta de planificación, gestión y control ha sido una constante en detrimento del cumplimiento de los objetivos esenciales de todas las áreas municipales, y su consecuente repercusión en la situación económica financiera del municipio».
«No resulta suficiente la apertura de dispensarios si no se los provee de los recursos humanos, técnicos y de insumos indispensables para su normal funcionamiento», advirtió el dirigente radical.
En relación con la reciente moratoria, sorpresivamente convocada por Juez hacia fin de año, «que contempla una total reducción de intereses y recargos no responde a ningún criterio de igualdad tributaria o a una política de planificación fiscal en materia recaudatoria, sino más bien a una imperante necesidad de caja para hacer frente a los compromisos salariales y de pago de bienes y servicios».
Presupuesto 2007
Mestre, también presidente del Comité Capital del radicalismo, criticó el Presupuesto 2007.
«Las proyecciones resultan altamente preocupantes porque 2007 va a ser un año electoral, lo cual implica que todos las áreas van a presionar fuertemente con el gasto, la incorporación a planta permante del personal transitorio, y contratados va a llevar al rubro Personal, a proporciones desmesuradas, que van a acentuar aun más el desgobierno, la falta de ejecución de obras públicas, la no implementación de políticas en materia de educación y salud y el deterioro progresivo en la prestación de los servicios públicos, como la recolección de residuos, el transporte y el mantenimiento de alumbrado público», anticipó.
Mestre agregó que «los dibujos presupuestarios como economías de ejecución por 48 millones de pesos, ventas de activos por 12 millones de pesos, créditos del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) inflados por 30 millones y cálculos de ingresos de jurisdicción municipal ajustados por índices altamente optimistas, sumado al hecho que no se va a disponer del salvavidas de la moratoria impositivas muestran que no será posible alcanzar el nivel de recaudación necesario».
«Estas informaciones -dijo- nos están revelando un déficit potencial para el año 2007 superior a los 100 millones, que vamos a tener que enfrentar nosotros cuando seamos gobierno».