Córdoba
Lunes 18 de Junio de 2007  
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El final menos deseado
Belgrano descendió a la B Nacional pese a ganarle a Banfield, ya que en Rosario Chicago dio cuenta de Newell’s.

Daniel Potenza
dpotenza@lmcordoba.com.ar

Belgrano se olvidó de vivir. O mejor dicho, cuando se acordó que la vida es bella, que vale la pena arriesgar para tratar de ser feliz y lograr una estabilidad, le resultó demasiado tarde. Lamentablemente tarde. Inexorablemente tarde. Por eso hoy padece el lacerante dolor de ya no ser. De no pertenecer. De haber resignado un lugar que tanto costó ocupar y que ahora, con este traspié, con este paso atrás lo obliga a barajar y dar de nuevo. A volver a empezar.

Belgrano le ganó a Banfield 3 a 0 pero no fue suficiente porque antes, durante las 18 fechas anteriores, dejó pasar de costado todas las chances que el torneo le dio para seguir siendo de Primera y no las supo aprovechar. Por errores propios, por algunas virtudes ajenas pero especialmente porque no logró demostrar en un año, que esa chapa que tiene a nivel de tribuna, era extensible también a lo que podía demostrar dentro de la cancha. Y solamente con la gente no alcanza. Quedó claro, hasta ayer, que por más que el hincha acompañe, haga el aguante hasta el final y hasta convertirse en el mejor jugador del campeonato, la resolución futbolística a cargo de los actores principales no bastó. No estuvo a la altura de las circunstancias. No tuvo con qué. Por eso Belgrano volvió a la B Nacional y por estas horas no sirve el consuelo de que su gente siga siendo de Primera.

Vale la aclaración por si hiciera falta que Belgrano no perdió la categoría en este partido ante el “Taladro”. Este juego con victoria incluida fue el epílogo de una campaña magra, pobre, altamente deficitaria en lo futbolístico y lo que es más importante, en la consecución de resultados cuando en algún momento, el torneo lo esperó, le sonrió, lo tenía a tiro de la salvación. Pero como en las viejas fábulas, Belgrano dilapidó todas las posibilidades que la realidad de este campeonato le otorgó para que su destino y su estabilidad dependiera de sí mismo, hasta llegar a este compromiso, el capítulo de cierre donde obviamente las chances ya no dependían de las acciones propias, sino que ya estaban en manos de las voluntades ajenas. Y sucedió lo que se temía. Más allá del esfuerzo final para derrotar a un Banfield mínimo, pobrísimo, que no puso ni las manos en Córdoba por tres goles de diferencia, el elenco de “Pancho” Ferrero quedó expuesto a la suerte de Chicago en el Parque. Allí donde Newell’s le dio con el gusto a sus hinchas y donde quedó sellada la vuelta de Belgrano a la B.

Este tipo de circunstancias tienen un efecto regresivo inmediato. Con el agua al cuello y la inundación que no cesa, Belgrano se acordó en un ratito todo lo que no supo hacer en este campeonato para poder vivir hoy una realidad distinta. No supo ganarle al peor River, no logró superar al peor Racing a pesar de que iba 3 a 1 arriba, no pudo con la reserva de Boca, ni con un Colón herido, ni con un Newell’s resquebrajado. Es decir se la pasó derrochando posibilidades. Dilapidando ahorros. Malgastando las chirolas que debía administrar para llegar tranquilo al cierre de la temporada. Por eso hoy llora el dolor de ya no ser.

Belgrano le ganó a Banfield y esa victoria tiene el sabor más amargo de la temporada. Se acordó tarde de hacerse fuerte en casa. Descendió el celeste. Tocó fondo el barco Pirata. Las figuras que llegaron repercutieron más en la tesorería celeste que en la tabla. Serán recordadas más por lo que cobraron que por lo que ofrecieron dentro de la cancha. Pocos se salvan y entre ellos seguramente estarán aquellos que menos ganan y que más saben lo que significa Belgrano. Como Montoya, Bolatti o Ríos, por citar a algunos.

Descendió Belgrano. Tiene que empezar de nuevo. Para volver a estar a tono con lo que significa la grandeza de su hinchada. Que a pesar de la contingencia no hizo dramas, alentó hasta el final y demostró que la categoría se perdió solamente dentro de la cancha.



Los más aplaudidos

Desde el comienzo del partido ya la gente había tomado partido por algunos jugadores de Belgrano. Así, cada vez que Delgado, Donnet o Serrizuela perdían la pelota, daban mal un pase o no encontraban equilibrio los hinchas silbaban a más no poder. Tanto que antes de los 20 minutos ya pedían desde las plateas a Matías Suárez con un nada sutil “Ponelo a Suárez la p... que te p...”.

Claro, fue exactamente al revés con los futbolistas del club, nacidos en Belgrano. El público se “reventó” las manos aplaudiendo a más no poder a los Montoya, a los Peppino, a los Bolatti y a los Ríos, éste quizá el más ovacionado de la tarde luego de ser suplantado por Gigli.

Es decir, la gente hizo su análisis y entendió que aquellos que la mamaron desde chico en el club merecían retirarse con el orgullo de ser reconocidos.


ZONA MIXTA

NO JUGAR
Julián Maidana, defensor de Banfield quien esta temporada no jugó demasiado por lesiones, integró ayer el banco de suplentes pero antes del cotejo sostuvo que le pidió a los técnicos Sánchez y Lisi que “prefería no jugar, porque yo sé lo que siente cuando te estás jugando la permanencia y por mi identificación con Talleres”.


GLADIADOR
El plantel de Belgrano no realizó el reconocimiento del piso del Chateau Carreras. El cuerpo técnico les hizo mirar un video de la exitosa película Gladiador, interpretada por el actor australiano Russel Crowe, mezcladas con imágenes de los partidos de Belgrano y un mensaje de Claudia de Díaz, esposa del utilero Oscar Díaz, como una manera de envalentonar el espíritu de los jugadores.


¿INCENTIVACION?
Mucho se habló en la semana del tema de la incentivación para este fin de semana. Ayer circuló en los pasillos del Chateau que para Newell’s habrían ido unas 250 mil razones. Es más, se decía antes del juego que en Buenos Aires la versión que se corría era que la AFA, después del bochornoso Chicago-River, le debía un favor al “Torito”.


CON TRANQUILIDAD
Diecisiete personas resultaron detenidas tras el operativo de seguridad entablado ayer para Belgrano-Banfield y que contó con 600 efectivos. Doce de ellas fueron arrestadas antes y durante el desarrollo del partido en las puertas del escenario mundialista mientras que las otras cinco fueron detenidas en las afueras del estadio, todos por contravención. Lo que enorgulleció a la fuerza de seguridad fue la prolija desconcentración del público “Pirata” ya que no se registraron inconvenientes.


SUEÑO COPERO
Andrés Ríos podría seguir su carrera en el exterior, más precisamente en el fútbol mexicano en un equipo que estaría a punto de clasificar para la próxima edición de la Copa Libertadores de América.




Belgrano sufrió su tercer descenso a la B Nacional, ya que antes cayó en 1996 y en 2002. Además y después de nueve años, Córdoba no tendrá equipos en Primera; la última vez fue en 1996/97 y 1997/98.

Bolatti se retira desconsolado en lo que fue su último partido en Belgrano que acababa de descender.


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