La empresa tecnológica Vates obtuvo ayer la máxima certificación de calidad de software (CMMI5), lo cual la convierte en la primera compañía de capitales nacionales en obtener esa categoría, la cuarta de capitales latinoamericanos y la 270ª a nivel mundial de un total de 150.000. La certificación estuvo a cargo de un grupo conformado por reconocidos profesionales, incluso de otras firmas, liderado por Fernando Pinto, de América XXI.
Este logro posiciona a la tecnológica de otra manera a nivel mundial y piensan aprovecharlo con el desembarco en Estados Unidos con una oficina el año próximo, según adelantó el titular de Vates, Mario Barra. Si bien están trabajando para algunos clientes de ese país y con un socio estratégico, la idea es llegar con un local propio, el cual estará ubicado casi con seguridad en la costa oeste (California, San Francisco), donde está el Silicom Valley.
Con un pie en el país del Norte, incrementarán las exportaciones de tecnología que en este momento ronda el 25 por ciento, y esperan llevarlas a entre 10 y 15 puntos más, con un objetivo a largo de plazo de destinar el 50 por ciento al mercado interno e idéntico porcentaje al externo.
Asimismo, están estudiando los mercados de Colombia, Venezuela y Ecuador para avanzar con la marca y los productos producidos desde el centro de desarrollo de Córdoba. Vates tiene oficinas en México (Guadalajara, Distrito Federal y Monterrey) y trabaja con un socio en Chile, donde sumó importantes clientes como la Bolsa de Comercio del país andino.
“La competitividad se está perdiendo y la calidad va a diferenciar a las empresas”, no dudó en afirmar el empresario, quien tiene como uno de los desafíos presentarse al precio nacional de calidad (hoy tienen la máxima distinción a nivel provincial).