La Policía de Córdoba, bajo las órdenes de la Justicia Federal, investigaba dos presuntos secuestros, cuyas víctimas eran mujeres, registrados en la mañana de ayer en distintos puntos de esta ciudad.
Anoche en un procedimiento realizado en la localidad de Almafuerte se recuperó a una de las mujeres supuestamente secuestradas. La señora, identificada como Marta Giménez, fue encontrada sana y salva alrededor de las 22 horas en la localidad del sur de esta provincia. La mujer había desaparecido alrededor de las 11 de la mañana en barrio Los Plátanos.
En diálogo con LA MAÑANA el Fiscal Federal, Enrique Senestrari, indicó: «Se realizó un allanamiento en un domicilio de la calle Brasil al 100, en la zona urbana de Almafuerte, que pertenecería a un conocido de la víctima». Ante la consulta si se trataba de un secuestro, el funcionario judicial acotó:«Aún no lo sabemos, ahora recolectaramos todas las pruebas para intentar dar luz a este caso».
Fuentes allegadas a la investigación indicaron a este matutino que sería «algo armado por la propia mujer, que invento todo esto». Por este motivo Giménez podría quedar anoche detenida e imputada de “tentativa de extorsión”. Además se demoró al hombre que estaba con ella en el lugar, que será indagado y también quedaría imputado en las próximas horas. En el operativo actúo personal de brigada Antisecuestros de la Policía, al mando del Comisario General Sergio Comugnaro.
Un extraño episodio
Ayer sorpresivamente dos teléfonos sonaron a la vez en el kiosco que Cáritas tiene en la planta baja de la Municipalidad de Córdoba. Uno era el teléfono fijo y otro el celular de Casimiro Palacios. En esta última comunicación uno de los cinco hijos del hombre de 37 años le comunicó que su mujer, llamada Marta, había sido raptada por sujetos ignorados en plena vía pública, cuando junto a un pequeño de 5 años regresaban a su casa desde un locutorio en barrio Los Plátanos.
En la otra línea una voz femenina le comunicaba a Dardo, un compañero de trabajo en el kiosco, que si querían recuperar a la mujer con vida debían conseguir 20 mil pesos de rescate. «A mi me pareció muy extraña la llamada porque directamente comunicaron el mensaje, nunca pidieron por él, pero cuándo me comentó lo que le había dicho su hijo me preocupe» comentó a los medios el compañero de trabajo.
A pesar de estas comunicaciones, los investigadores tenían varias dudas sobre la versión del secuestro, principalmente por el accionar de los ocasionales raptores. Además la mujer de 32 años ayer gozaba de un día libre luego de una internación en una clínica psiquiátrica. Allí en las últimas semanas fue alojada por alteraciones mentales que le afectaron tras un violento asalto del que habría sido víctima.
Al respecto los pesquisas manejaban varias hipótesis, además del supuesto rapto, entre las cuáles se contaba la posible decisión de la mujer de abandonar el hogar, ante un nuevo intento familiar de internarla en el centro asistencial.
El segundo caso
En tanto, continuaban las negociaciones con supuestos raptores para la entrega de otra mujer de 33 años, esposa de un empleado de una importante cerealera del país. En esta ocasión, el presunto secuestro habría ocurrido en barrio Ituzaingo, dónde habita la familia de la víctima.
Los pesquisas tenían similares dudas al caso anterior sobre la desaparición de la mujer de 33 años, identificada como Laura Patricia Sánchez.
Muchas dudas
Lo extraño de los dos casos es que ninguna pertenece a familias pudientes. A pesar de ello trascendió que los supuestos secuestradores se habrían comunicado con los familiares, para pedir rescates que rondarían entre los 15 y 20 mil pesos aproximadamente. Estos montos, que no fueron confirmados oficialmente, descartarían la posibilidad de que los posibles secuestradores conformen bandas organizadas.
La investigación de ambos hechos están a cargo del Fiscal Federal de Córdoba Nº 1, Enrique Senestrari, quien coordinaba los movimientos de la Brigada Antisecuestros de la Policía. También intervenía como apoyo el Fiscal Federal Nº 2, Gustavo Vidal Lascano.
Entre los hechos apenas hubo una hora y media de diferencia, ya que uno sucedió después de las 9 y el otro ocurrió minutos antes del mediodía. La información desde esferas policiales se filtró a la prensa recién en las primeras horas de la tarde.
Mientras tanto ayer desde la cartera de Seguridad del gobierno indicaron que los casos son atípicos ya que «en la desaparición de estas mujeres, las familias no tienen muchos recursos».
El ministro, Juan Carlos Massei, en todo momento recalcó el término de desaparecidas y no secuestradas en los casos que tubieron en vilo anoche a la Policía y la Justicia, que se mantenían optimistas ante una inminente resolución de ambos hechos.