El patrimonio del viceintendente Carlos Vicente registró un espectacular incremento en apenas tres meses, de acuerdo con las declaraciones juradas difundidas por el propio funcionario del Frente Cívico y Social.
Así lo denunció ayer el ex candidato a intendente de Primero la Gente, Sebastián García Díaz, que le recomendó a Vicente “que revise” la documentación.
“Un rápido estudio de lo difundido en el sitio del Concejo Deliberante marca que un número importante de las declaraciones juradas que se publicaron no cumplen con los requisitos mínimos de seriedad”, advirtió.
De acuerdo con la declaración jurada enviada al diario La Voz del Interior durante la última campaña que condujo a las elecciones del 2 de setiembre, Vicente cuenta con dos inmuebles por 160 mil pesos (dos departamentos valuados en el mercado a 120 mil y 40 mil pesos) y un automóvil por 36.400 pesos (Peugeot 206 XR). En total, 196.400 pesos.
El actual viceintendente aseguró no poseer otros bienes registrables y no registrables, ni títulos, acciones, fondos comunes de inversión, ni papeles ni valores cotizables en bolsa.
En cambio, en la declaración jurada presentada poco después de asumir (en diciembre), y en el marco del plan de transparencia al que embarcó al Concejo Deliberante que él preside, el patrimonio asciende ya a 465.200 pesos, discriminado de la siguiente manera: inmuebles 260 mil pesos, automóviles 39 mil pesos, cuentas corrientes y caja de ahorro 46.200 pesos, y otros bienes 40 mil dólares.
“Al ciudadano común le queda la pregunta de si adquirió un bien en estos tres meses y en ese caso debería explicar de dónde salió la plata, subvaluó lo bienes en la primera declaración o está sobrevalorando los bienes en la última”, se preguntó García Díaz.
Cabe recordar que en 2002, la Justicia provincial inició una investigación penal contra el ex concejal radical Daniel Ingaramo a partir de una nota en La Voz del Interior, donde el diario que le cuestionó la manifestación hecha por no haber dado completo los datos de su patrimonio.
Ahora, si Vicente no mintió a ese mismo diario, tendría dificultades porque debería actuar el fiscal Anticorrupción de la Municipalidad, o incluso la Justicia.
Otros casos
García Díaz repasó otras declaraciones juradas.
“La concejala juecista Mónica Cid presenta un currículo que tiene sólo 2 renglones y una declaración que tiene un solo casillero llenado (Cuentas Corrientes y Caja de Ahorro por $ 2.400). Sin embargo, en la declaración jurada que envió a La Voz del Interior, asentaba rentas por usufructo vitalicio de bienes inmuebles por un monto de $ 950 mensuales, participación en un fideicomiso inmobiliario por $ 83.700 y un patrimonio aproximado de $ 23.450.”
“La situación de la martillera Marcela Ibáñez es curiosa, ya que adjuntando un currículum destacado como profesora, 2 veces presidenta del Colegio de Martilleros, con un libro escrito, entre otras actividades su declaración jurada sólo consigna $ 18.000 en el ítem “semoviente”, $ 4.500 en bienes de uso personal y otros $ 9.000 en mobiliario de su casa.”
“Laura Ortiz es un caso de una declaración jurada que no sería aprobada siquiera para el caso de un alumno de primario. Y estamos hablando de una médica de 50 años, especialista en cardiología y terapia intensiva. Esta concejala, cuando hizo su declaración jurada para La Voz del Interior declaraba un departamento con un valor de $ 80.000 que en esta nueva declaración, unos meses después, pasa a valer 35.000”
“María Virginia Pagnanini presenta una declaración que además de estar incompleta resulta sospechosa ya que sólo declara un auto de $ 14.000 y un crédito de $ 6.000 (además de $ 5.000 en otros bienes). Sin embargo su currículum la muestra como directora del CPC Empalme, secretaria de Desarrollo Social, etc.».