El principal referente del MST (Movimiento Socialista de los Trabajadores), Raúl Gómez, concurrió ayer en Buenos Aires al velatorio del militante Lázaro Duarte, que muriera en la noche del miércoles producto de las ocho puñaladas que recibió el 18 de enero, cuando tres personas ingresaron al local partidario de Neuquén.
«Pasó un mes, ahora falleció un compañero, y la Justicia y el gobierno de Neuquén no dijo una sola palabra», dijo Gómez.
“A ese silencio cómplice, le opondremos la lucha por el castigo a los culpables, nada de esto conseguirá silenciarnos, todo lo contrario», aseguró.
Además de Duarte, fue herido Jorge Rufino, oriundo de Córdoba, aunque con menor gravedad.
Los dirigentes del MST sostienen que no fue un robo calificado, como está caratulada la causa, porque los intrusos se retiraron sin llevarse nada.