Cliba aceptó ayer prorrogar por apenas 60 días el contrato que la vincula con la Municipalidad para prestar el servicio de limpieza de la ciudad. En ese exiguo plazo, la concesionaria recibirá un canon mensual de 11,8 millones de pesos contra los 10,9 que venía percibiendo.
El acordado ayer -recién se firmará hoy- es el contrato más breve de los firmados desde el 13 de diciembre de 2006, cuando venció la concesión a Cliba. Lo exiguo del contrato debe entenderse como un “emplazamiento” dado por la concesionaria para que la administración de Daniel Giacomino elabore un acuerdo de más larga duración pero con condiciones económicas y financieras distintas a las actuales.
En los 60 días de este nuevo contrato regirán las mismas condiciones que en el actual, aunque se actualizarán los montos mensuales que percibe Cliba. Es que el canon del último mes cobrado por la empresa -octubre- fue calculado en base a la redeterminación de precios de abril de 2007, sin que hasta la fecha se le hayan aplicado las correcciones establecidas en julio y octubre.
En aquel mes de octubre, el certificado fue por 10,9 millones de pesos. El acuerdo que se refrendará hoy establece la aplicación de la redeterminación de precios por lo menos de julio (8,099%), con lo que el pago mensual se irá a alrededor de 11,8 millones de pesos.
Las tratativas con Cliba se iniciaron el lunes, luego de que el Concejo Deliberante sancionara hace una semana la prórroga por tiempo indeterminado y en las mismas condiciones. Se trata, sin duda, de un exabrupto legal de los asesores legales del intendente, porque en un contrato de partes, una de ellas no puede decidir por las dos.
Obviamente, ni bien se produjo la sanción apuntada, la empresa salió a advertir que ella no la aceptaba y exigía rediscutir las condiciones económicas y financieras.
Amenaza depuesta
La firma de la prórroga acordada ayer estuvo apurada por la presión que sumó el gremio de los recolectores -SURBAC-, debido a que el lunes 3 de marzo vence el contrato vigente y los 1.100 trabajadores de Cliba querían tener certidumbre sobre la continuidad del vínculo y de la fuente de trabajo.
Los trabajadores anunciaron un paro a reglamento a partir de las 6 de ayer que iba a resentir la calidad del servicio y, por eso, metía presión para la firma de la prórroga. La amenaza era no realizar horas extras, lo que iba a determinar que muchos recorridos de los recolectores no se iban a poder realizar. Pero tras la firma de la prórroga, la amenaza quedó desactivada.
Los problemas que enfrenta este servicio, al igual que el retraso tarifario del transporte, es consecuencia directa de la anterior gestión que encabezó Luis Juez.
Con el transporte, Juez no cumplió con un compromiso asumido antes de las elecciones de que iba a actualizar la tarifa después del 2 de setiembre. El servicio de limpieza, en cambio, nunca fue licitado y ni siquiera iniciado el proceso, pese a que la anterior concesión venció el 13 de diciembre de 2006, un año antes de que Juez se fuera de la Municipalidad.