Sea cual fuera, el resultado de las elecciones de ayer en España el impacto en la relación del país con América latina será escaso, pese a las diferencias expuestas por sus dos mayores partidos sobre Venezuela y Cuba, opinan los expertos.
España mantiene estrechos vínculos políticos y económicos con América latina, pero la región ocupó un espacio secundario en la última campaña electoral, centrada en temas domésticos.
Según los analistas, la principal característica de la política reciente de Madrid hacia Latinoamérica ha sido la «continuidad», algo que se mantendrá e incluye la defensa de las inversiones españolas en la región.
El gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el opositor Partido Popular (PP) tienen sólo «matices retóricos» respecto a los asuntos latinoamericanos, definió Miguel Angel Bastenier, columnista del diario español El País y experto en la región.
En diálogo con BBC Mundo, Bastenier comentó que una de esas discrepancias fue la postura pública de ambos partidos ante la Venezuela de Hugo Chávez, algo que atribuyó a motivos estratégicos. Por ser un partido de izquierda, el PSOE procuró evitar un enfrentamiento abierto con Venezuela, «mientras que en el discurso del PP entra perfectamente atacar a Chávez», evaluó.
Ahora las relaciones de España con Venezuela «van lentamente en vías de normalizarse», dijo Carlos Malamud, principal investigador sobre América latina del Real Instituto Elcano.
Quizás la principal diferencia respecto a América latina entre los gobiernos de Aznar y Zapatero fueron sus políticas hacia Cuba.
Aznar fue uno de los promotores en el año 2003 de las sanciones de Europa a la isla por el arresto de disidentes, mientras que Zapatero apostó al diálogo con el régimen cubano y logró que Bruselas suspendiera las sanciones.
Con el auspicio de Madrid, Europa apunta ahora a normalizar sus vínculos con Cuba, especialmente tras el paso de mando de Fidel Castro a su hermano Raúl. Los conservadores españoles aseguran que su intención es mantener un diálogo con la isla, con exigencias sobre derechos humanos.
Malamud descartó que el PSOE y el PP mantengan discrepancias de fondo sobre Cuba y recordó que Aznar fue el único presidente español que recibió oficialmente a Fidel Castro en el palacio de La Moncloa.
«En líneas generales, desde el inicio de la transición (del franquismo a la democracia en España), la continuidad ha sido la línea general con América latina», dijo el analista. Uno de los pilares de esa continuidad fue el bregar por la seguridad de las inversiones españolas en la región, que según Malamud «son importantes y van a seguir siendo».
(*) Corresponsal BBC Mundo-España