Espectáculos
pablo duran El diluvio que viene
En la nueva novela del escritor, la historia transcurre en un sector de una ciudad, aislado por una inundación. Publicada por el sello local Recovecos, la obra, titulada “121”, tendría su presentación oficial en mayo. De acuerdo a lo relatado por su autor, la idea del relato se le ocurrió mientras veía una crecida del Suquía.
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Martín Toledo mtoledo@lmcordoba.com.ar
En la nueva novela de Pablo Durán, las lluvias inundan un sector imaginario ubicado en un lugar llamado Más Ciudad. Las aguas se llevan todo y una inspectora de catástrofes escribe su emocional descargo en clave burocrática y luego reúne textos de algunos de sus habitantes.
¨Quería publicar lo sucedido y espero haber cumplido. Este texto es mi grito. Me decidí a contar los hechos cuando las aguas que arrastraban todo tipo de objetos en Tierra Aislada se llevaron también mi máscara. Me decidí a gritar cuando me desembaracé del traje de inspectora y me reencontré con la mujer llana que fui de joven¨, dice Amanda Fuentes, el personaje de ¨121¨, la novela de Pablo Durán que relata los acontecimientos que soportó la zona imaginaria de Tierra Aislada, ubicada dentro de Más Ciudad, luego de sufrir su tercera inundación.
¨A lo largo de ocho décadas¨, explica la protagonista, ´fue llenándose de agua y vaciándose de pobladores¨.
Es que Fuentes se siente decepcionada de sí misma y de su trabajo (¨Inspección de Catástrofes completa era una maquinaria productora de informes que, cualquiera fuera su contenido, no iban a lograr alterar el estado de cosas. En especial no iban a cambiar la vida en Tierra Aislada¨) y decide escribir unos párrafos de ¨pura rabia¨.
En la obra, que fue recientemente lanzada por Ediciones Recovecos, conviven tres relatos. Por un lado, está el ya referido de Amanda y otros dos que ella misma se encarga de recopilar y que pertenecieron a personas que vivieron en esa zona creada pura y exclusivamente para la novela de Durán.
Uno de las historias pertenece a ¨Los Batecuentos¨, identificados en la novela como ¨un grupo singular. Personas con máscaras de la verdad, desapasionados corazones y caras de yo no fui¨. Ellos, que son ¨expertos en la disimulación y agentes de la diversión´ refieren diversas anécdotas y asumen el rol de cuenteros.
Narraciones
Luego, aparecen las narraciones de Ramón Prado, quien asegura que ´con ese nombre acumulé años de rancia rutina¨, y a la vez intuye que los meses y los días anteriores a la tercera inundación de Tierra Aislada cimentaron la mística del lugar.
Carácter
A partir de ese momento, decide que él tiene que transformarse en ¨Ramón Prado, el mito¨ y por ello resuelve apropiarse del carácter mágico que le adjudica al sitio
Al respecto, el autor explicó: ¨El libro posee tres narradores que cuentan la historia. Si bien los tres relatos conforman la obra y están relacionados, pueden leerse con autonomía. Eso configura una trama quebrada. Se crea un ambiente y un entorno que no tiene que ver con ningún lugar geográfico, ni con ninguna ciudad real. Más allá de eso, aunque no está conscientemente, la ciudad de Córdoba está presente¨.
Consultado por este diario, Durán también reveló: ¨La segunda parte del texto se titula 121 y funciona como un disparador de los otros dos segmentos. No por el contenido, sino más bien desde la forma de escribir. Da una especie de pauta y por eso las citas del libro tienen que ver con la segunda parte. Los tres capítulos funcionan como un sistema más o menos cerrado y por eso apelé a las citas del segundo tramo¨.
Inspiración acuática
¨La idea de escribir sobre un lugar aislado, la inundación y la catástrofe que esto provoca en una zona creada en la ficción, tuvo como disparador una tarde en la que observé el Río Suquía crecido. Creo que esa parte de la trama tuvo que ver con eso, que, en cierta forma, fue extraído de la realidad. Desde un principio, pensé en una idea total¨, agrega Pablo Durán cuando se le pregunta por la conexión que puede tener Tierra Aislada con algún sitio de la ciudad de Córdoba. En otros momentos de la entrevista, el escritor realizó las siguientes declaraciones:
Recovecos. La escribí durante un año y medio y terminé con el proceso a fines de agosto del año pasado. A editorial Recovecos, yo le entregué el texto terminado, pero bastante crudo. Ellos hicieron un trabajo de corrección excelente. A la gente de la editorial Recovecos la contacté a través de Carlos Gazzera, quien es el consejero editorial. Siempre que escribo intento diseñar desde un principio la idea total. En este caso, lo primero que elaboré fue la segunda parte de la obra. Hay una secuencia temporal en la realidad de la escritura más allá del ordenamiento que tiene el texto. Por eso las citas refieren al texto de la segunda parte, que fue lo primero que estuvo listo.
La vida de los otros. En Córdoba, quizás no haya un espacio de encuentro para los novelistas y por eso no hay un trato fluido. Sin embargo, yo estoy en contacto con algunos escritores de acá e intercambio experiencias. Trato de leer lo que se escribe y lo que se ha escrito en Córdoba. Sin embargo, tengo que aclarar que no soy un muy buen lector de ficción. Me dedico más a leer lo que está relacionado con los ensayos y con los temas de la actualidad. Pero todo el tiempo busco leer ficción argentina y de Córdoba.
La brevedad. Siempre trato de trabajar en algo. Ahora estoy haciendo unos textos muy breves, a los cuales podría definir como micro relatos. Es algo que me atrae mucho y mis novelas también tienen algo de eso.
El estreno. Todavía no tenemos fecha de la presentación de ¨121¨ pero estimo que será a partir del mes de mayo. Eso se confirmará durante los próximos días.
La editorial lo quiere hacer en Córdoba y es muy posible que también se haga en otras ciudades.
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Pablo Durán confiesa que, como lector, prefiere los ensayos a la literatura de ficción.
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