Hoy la Cámara Undécima del Crimen reconstruirá el momento clave de la muerte del mecánico Jorge Mosca, ocurrida en la localidad de Santa Rosa de Río Primero el 7 de diciembre de 2005.
Los camaristas quieren confrontar los dichos de la acusada Liliana Brochero de Oberto con los del testigo Darío Sánchez.
Mientras la mujer sostiene que mató a Mosca en defensa propia, el testigo asegura que escuchó una conjura en el lugar del hecho. Esto pone el caso en la legítima defensa o bien en el terreno del homicidio, lo que significa que la pena va de una punta a la otra de la escala penal.
En la última audiencia fueron detenidos y posteriormente liberados por el juez de Control Gustavo, Reinaldo Franco Oberto, hijo y hermano de los imputados, y Martín Santolín, yerno y cuñado de los imputados, acusados de falso testimonio.
La Cámara Undécima del Crimen -presidida por Nereo Maggi e integrada por Graciela Bordoy y Mario Capdevila- junto al fiscal y los abogados defensores se constituirán en la ciudad en la que ocurrió el crimen para observar los detalles del lugar en que murió Mosca de dos disparos.
Oscar Oberto, su esposa Liliana Brochero de Oberto y su hijo Pablo están imputados del homicidio de Jorge Mosca, amante de la mujer, ocurrido el 7 de diciembre de 2005, entre las 21 y las 23.30, junto al río Suquía de la localidad de Santa Rosa de Río Primero.
La sospecha
La Justicia sospecha que Liliana Brochero llevó engañada a la víctima hasta el río Suquía, quien luego fue emboscada por su esposo y su hijo Pablo, alias “Tachuela”, el que prestó ayuda desde una moto.
Durante el desarrollo de las audiencias, los dos testigos detenidos cambiaron la declaración que realizaron en la etapa de la instrucción del caso.
En el juicio declararon que Pablo dijo en el taller de motos de su hermano Franco Oberto que había matado al mecánico y que su padre iba a salvarlo si le pasaba algo.
Esta declaración fue contrapuesta a la anterior, según la cual “Tachuela” había dicho que al mecánico lo mató su padre y que él lo iba a “proteger” para que no le pasara nada.
Ahora los dos testigos dijeron que Pablo se adjudicó el crimen de Mosca.
A su turno, la mujer imputada dijo que ella había matado a su amante de dos tiros. El primero durante un forcejeo y el segundo cuando el hombre se le venía encima para matarla.
Los testigos dieron una versión distinta a la de la mujer. Los defensores Ernesto Gavier, Ezequiel Mallía y Facundo Zapiola plantearon la nulidad de las declaraciones, fundada en que la Cámara del Crimen no les advirtió expresamente a los testigos que podían guardar silencio y no declarar por tratarse de familiares directos.
No obstante, la Cámara rechazó el pedido de nulidad como último acto procesal antes de presentarse en Río Primero.
Los abogados defensores sostuvieron que los testigos debieron ser anoticiados de su posibilidad de elegir prestar declaración o no.
La Cámara, en tanto, rechazó el argumento, fundamentando que durante la primera declaración fueron advertidos y a partir de allí no hace falta esa noticia porque se supone que ya conocen que gozan del derecho de no declarar si lo prefieren.
El juicio está trabado en declaraciones iniciadas por la imputada Liliana Brochero de Oberto, admitiendo que ella mató a Jorge Mosca de dos balazos.
La acusada señaló que el primer disparo fue en defensa propia, y el segundo ante una agresión del mecánico, que pretendía matarla.
Liliana dijo que la noche del crimen pasó a buscar a su amante por la casa de un amigo y fueron hasta la orilla del río en la localidad de Villa Santa Rosa de Río Primero. En ese lugar se quedaron hablando dentro del auto.
Mosca exigió a la mujer que cumpliera la promesa de vivir juntos, abandonando para eso a Oberto. Allí estalló la discusión que derivó en el crimen.
El mecánico sacó el arma con la que amenazó a su amante y ésta se la quitó en un descuido y le disparó cuando el hombre luchaba con ella y luego pretendió matarla.
El testigo Darío Sánchez, en cambio, sostuvo que la mujer llamó a gritos a su esposo que esperaba en el río. “Gringo, Gringo”, le habría dicho, apodo con que se conoce a Oscar Oberto. El hombre, según el testigo, llegó al lugar para ayudar a la mujer.