El arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, reclamó a las autoridades del país que «observen la Constitución Nacional» y las leyes derivadas de ella, en el marco de su homilía en la Misa de Pentecostés, celebrada ayer.
El religioso volvió a hacer eje en la idea de diálogo social, bajo el concepto de «amistad social», algo que viene promoviendo desde el inicio del conflicto entre el gobierno y el campo por las retenciones.
Fiel a su estilo de no identificar destinatarios de su mensaje, Ñáñez consideró que las dificultades no deben ser una ocasión "para mostrar poder o vencer a cualquier costo", y reclamó a los gobiernos que "observen la Constitución Nacional".
Además, instó a solucionar los problemas del país con «dignidad» y pidió que se enfrenten los inconvenientes como una "oportunidad para construir y recrear permanentemente la amistad social", porque "es lo que realmente se corresponde con nuestra dignidad de personas".
En las últimas semanas, el purpurado que es máxima autoridad de la Iglesia Católica parece haber recuperado protagonismo en la vida política de Córdoba de la mano de la excelente relación que ha cultivado con el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Daniel Giacomino.
De hecho, ya son dos las oportunidades en que logró reunir a ambos públicamente para presentar su «receta» ante la crisis de las retenciones que enfrenta a gobierno y campo.
La primera ocasión fue la tradicional procesión de Jueves Santo; la segunda la semana pasada, donde convocó en el predio de Forja al mandatario y la jefe comunal -entre varios dirigentes políticos y gremiales- a una misa para celebrar el Día del Trabajador.