ESTADOS UNIDOS - Equipos de rescate y perros rastreadores buscaban sobrevivientes y cadáveres ayer entre pilas de escombros dejados por las tormentas y tornados que azotaron tres estados del centro y el sur de Estados Unidos.
Un tornado devastó el sábado el empobrecido poblado minero de Picher, en Oklahoma. Muchos de sus residentes ya habían abandonado el lugar bajo un programa federal voluntario de compensaciones, en uno de los lugares más contaminados por plomo en el país.
Pero los residentes que habían optado por quedarse o que aún no se reubicaron enfrentaron nuevos dolores de cabeza, cuando el tornado destrozó unas 20 cuadras en Picher, matando por lo menos a siete personas.
El mismo sistema de tormentas azotó posteriormente Misuri, donde los tornados le costaron la vida a 14 personas, dijeron las autoridades. De las 12 víctimas fatales en la zona, 10 fallecieron por un tornado cerca de Seneca, a unos 32 kilómetros (20 millas) al sudeste de Picher, cerca de los límites con Oklahoma.
Ayer, otras tormentas asolaron partes de Georgia, matando al menos a una persona en Dublin, a unos 193 kilómetros (120 millas) al sudeste de Atlanta.
En Picher, residentes dijeron que el tornado creó una escena surrealista a su paso por ese pueblo, donde hirió a 150 personas, volcó autos, dañó decenas de viviendas y lanzó colchones y pedazos de metal a las copas de los árboles.
El teniente de la Patrulla de Caminos de Oklahoma, George Brown, dijo que las víctimas en Picher incluyeron a un infante. Agregó que se confirmó que por lo menos tres personas están desaparecidas. El gobernador de Oklahoma Brad Henry emitió una declaración en la que dijo que se puso en marcha un plan de emergencia.