Sin esperar que finalice el debate en el Congreso, el campo ayer adelantó cuál será su postura si finalmente la Cámara baja ratifica la Resolución 125 que impuso el esquema de retenciones móviles: volver al paro. Así lo ratificó el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcatti, quien advirtió que hay “muchísimas probabilidades” de que el campo nuevamente efectúe un lock out, como el que ya realizó en los meses de marzo, mayo y junio en protesta por las políticas agropecuarias del Estado nacional.
“Si esta resolución se convierte en ley, no habrá cambiado su contenido”, comentó, al tiempo que mencionó que “entre los ruralistas la disconformidad es muy grande ya que el daño que se le hace a la producción continúa vigente” y que el dictamen de comisión aprobado ayer “es la mera ratificación de la Resolución 125 y un poquito de cosmética, nada más”. Asimismo, estimó que “que esto haya ido como dictamen de la mayoría era más que previsible”, y destacó que “hay que ver ahora qué ocurre en el recinto, porque no hay pronósticos válidos”.
De todos modos, indicó que “una ley no puede ratificar lo que es nulo de por sí”, y remarcó que “esta resolución es impugnable judicialmente por su confiscatoriedad”. “Tendremos que analizar nuestra actitud si se ratifica la Resolución 125. Dudo que cambie el ánimo de los productores. Interpondremos un recurso ante la Corte Suprema», concluyó.
No obstante, aunque está claro que la decisión de los productores es volver a las medidas de fuerza si finalmente los legisladores aprueban un proyecto que va en contra de sus pretensiones, lo que es imposible definir es cómo sería esta nueva etapa del reclamo.
Cabe recordar que inicialmente la protesta consistió esencialmente en no comercializar ningún tipo de productos, incluyendo lácteos y ganado en pie, aunque luego esta postura fue reformulada y se centró únicamente en no vender granos e impedir el paso de los camiones cargados con cereales, aunque en muchos sectores los productores realizaron cortes totales de ruta.
Luego, en abril hubo una tregua, pero en mayo y parte de junio la protesta recrudeció, y aunque la decisión fue únicamente no vender granos, hubo problemas de circulación en numerosas rutas del país a raíz de la decisión de los transportistas de cortar totalmente las rutas en reclamo por la falta de trabajo. En algunos puntos, también fueron los productores los que interrumpieron completamente el paso.
Por todo lo mencionado, será fundamental saber de qué modo se efectuará la protesta si, tal como se espera, el Congreso termina aprobando el esquema de retenciones móviles y los ruralistas retoman el paro.
Debate televisivo
En este contexto, los dirigentes de la Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) y Federación Agraria Argentina (FAA); es decir, las entidades que integran la Comisión de Enlace, permanecían anoche en la sede de CRA siguiendo el debate parlamentario por televisión.
En total, se trata de unos setenta dirigentes de las cuatro asociaciones, que se mantuvieron expectantes durante largas horas a la espera de la finalización del debate y el resultado de la votación, en el salón auditorio del tercer piso del edificio ubicado en la calle México 628 de la Capital Federal.
Entre otros, se encontraban los presidentes de Federación Agraria, Eduardo Buzzi; de la Sociedad Rural, Luciano Miguens; de CRA, Mario Llambías, y otros dirigentes de la Federación Agraria, como Ulises Forte, Pablo Orsolini y Alfredo De Angeli.
En este marco, los rostros de los dirigentes no ocultaron su disconformidad al inicio del debate en la Cámara de Diputados, al momento de hacer uso de la palabra el riocuartense justicialista Alberto Cantero, titular de la Comisión de Agricultura. En este sentido, en una improvisada rueda de prensa cerca de la medionoche, Buzzi, consideró que «éste es el primer tiempo», por lo que es necesario «operar» en el Senado, donde el proyecto oficial, si se llega a aprobar en las próximas horas en Diputados, deberá ser tratado la próxima semana.