Sabido es que a Luis Salmerón le tiran los colores azul y blanco. Por eso el entusiasmo de venir a jugar en su Córdoba natal y a Talleres, el club con el que se identifica su familia. «Mi papá, mi mamá, mis tres hermanas, mis cuatro sobrinos... son todos de Talleres y están muy contentos con esta posibilidad», declaró el goleador.
Salmerón también recordó que «de la esquina de mi casa, en Colonia Lola, salía una agrupación acompañando al equipo en los viajes».
Sin embargo, mantiene la prudencia. «Todo va encaminado pero no me quiero hacer tantas ilusiones porque con la «U» de Chile estaba todo bien y se cayó de golpe».
Sobre su impresión de Carlos Ahumada, con quien habló en los últimos días, destacó: «Me pareció muy correcto y serio, al punto de hacer una inversión tan grande y de su idea de armar un equipo muy competitivo».