Córdoba
Sábado 26 de Julio de 2008  
 Estado del tiempo
 
BUSCAR
Buscador avanzado

Aumentar tamaño Reducir tamaño Enviar por mail Imprimir nota
Espectáculos
¿Qué hacer con tantas hormigas?
La artista plástica Estela Gregorietti expone en la Casona Municipal “Las caprichosas hormigas”, un proyecto artístico en torno a estos cotidianos insectos. Fotografías, pinturas, esculturas, instalaciones y videos integran esta interesante muestra.

Florencia Vercellone
fvercellone@lmcordoba.com.ar

M. FLORENCIA VERCELLONE fvercellone@lmcordoba.com.ar

Diminutas, pero capaces de sacarnos de quicio varias veces al día. Silenciosas, aunque no así los gritos que damos cuando percibimos su presencia en nuestra vida. Constantes, al punto de hacernos colmar la paciencia por no poder contra ellas.

¿Quién no tiene hormigas en su casa? ¿Quién no pensó alguna vez en exterminarlas por completo sin siquiera reflexionar sobre el por qué de su existencia? No hay lugar para negar la respuesta. Sin embargo, ¿quién fue capaz de alejarse del sentimiento hostil contra ellas y volcar toda esa energía en un trabajo visual que tenga como tema central las hormigas? Ahí sí cabe el nombre de una sola persona: Estela Gregorietti.
El jueves por la tarde, quedó inaugurada en el subsuelo del Centro Cultural Casona Municipal (Gra. Paz y La Rioja), la muestra “Las caprichosas hormigas”, de la artista plástica Estela Gregorietti, oriunda de Canals, provincia de Santa Fe.

Fotografías, pinturas, instalaciones, videos, esculturas y elementos de los más interesantes integran este proyecto multidisciplinario que ronda (o mejor dicho está rodeado) de hormigas.

En el marco de la presentación de la muestra, que se puede continuar visitando durante todo el mes en este espacio local, la artista dialogó con LA MAÑANA sobre su exposición, comentando acerca de por qué surgió esta línea temática, qué descubrimientos hizo en el camino y qué fue lo que más la sorprendió de estos misteriosos insectos.

- ¿Cómo se te ocurrió pensar en las hormigas?
- Como a muchas personas, al cuidar las plantas, me daba cuenta que las hormigas me comían todo el jardín. Era un tema recurrente y muy importante. De ahí me dije: ya que tengo tantas hormigas, que me dan tanta bronca, las voy a utilizar. A partir de ahí, todo se volvió más divertido, porque empecé a investigarlas, a leer, buscar libros y a observarlas.

- Al conocerlas, dejaste de sentirlas un peligro...

- Exato. Cuando las comencé a observar las encontré mucho más amistosas y hasta sentí atracción, y ni te digo cuando comencé a trabajar junto a ellas, donde las tenía que tocar e interactuar para luego pasar mis ideas a elementos como la parafina, el telgopor, el papel, el corcho. Así sentía que tenía una relación mucho más íntima.

- ¿Qué fue lo que más te llamó la atención?
- Investigándolas me pareció fascinante el mundo interno que tienen, y sobretodo, el caos que llegaron a provocar en algunos países. En Europa, por ejemplo, en 1896 se dieron cuenta que en diferentes transportes, llegaban hormigas argentinas y comenzaban a ocasionar problemas. Además, de todos los insectos, la hormiga es el más fascinante para generar estudios. La abeja, por ejemplo, también es interesante por su panal, pero éstos son todos iguales, sin embargo las hormigas hacen todos sus hormigueros diferentes, trabajan por instinto. Otra cosa es que casi nadie sabe que las hormigas son ciegas.

- Todos hablamos de las hormigas y hasta aprendemos de ellas, pero parece que mucho no las conocemos...

- Cuando somos chicos nos enseñan que las hormigas son insectos de los cuales hay mucho que aprender: que son organizadas, orgánicas, responsables. Cuando yo comencé a estudiar, se me cayeron todas esos cuentos morales que me enseñaron sobre las hormigas.


Hormigas argentinas

- ¿Hay conductas de las hormigas argentinas que se proyectan en nosotros?
- Sí, son chismosas, angurrientas, corruptas, discriminadoras. Y aunque ellas viven en una sociedad, aparentemente democrática, no es tan así, y si bien trabajan en equipo son muy individualistas. Por otra parte, ellas trabajan por un fin propio. La hormiga argentina, que está siendo estudiada en muchos países por su conducta.

- O sea que muchas veces se comportan como nosotros mismo...

- La hormiga es el único insecto social que lleva a cabo guerras por invasión de territorio o por alimento. Y lo interesante es ver que, aunque viven en diferentes lugares, las hormigas forman batallones contra otros, y se mueve por instinto. ¿Por qué tienen esa conducta? A mí no me deja dormir.


Trabajo de hormiga

- ¿Cuánto hace que estás en este proyecto?
- Hace dos años que vengo trabajando, alternando con diferentes herramientas, elementos y procesos, porque mi objetivo era también crear mi propia hormiga, y que cada uno encuentre la suya.
- En la muestra hay pinturas, fotografías y también textos de otras personas, ¿cuál fue motivo?
- Más allá de la investigación específica, me gustó recoger pensamientos de diferentes artistas sobre las hormigas. Me pareció muy gracioso lo de Fontanarrosa, por ejemplo, cuando escribió que recorrió toda Latinoamérica tras el rastro de las hormigas argentinas, hasta que no las pudo seguir más. O lo que dice Pity Alvarez, que la humanidad va a desaparecer, y que lo único que van a quedar son las hormigas al ser las más inteligentes.

- ¿Cuál es el mensaje atrás de todo esto?
- Hay muchas cosas que a veces nos molestan, y no sabemos por qué. Y la cuestión es dar vuelta esas cosas. Hay que transformar ese tipo de malestares. Hace más de treinta y cinco años que hago creaciones propias, pero es la primera vez que me animo a mezclar ciencia con arte, y para mí fue todo un desafío.


PUBLICIDAD


Gregorietti junto a sus hormigas


Institucional | Staff | Receptorías | Cómo Anunciar | Negocios Digitales | Contactos

© 2005 UNO MENDOZA | Todos los derechos reservados | Mendoza - República Argentina