La obligación de huir hacia delante
A De la Sota le conviene un gobierno nacional vengativo y cegado por su bronca contra la rebeldía cordobesa. Es una forma rápida de marcar la cancha y ocupar la veleidosa tribuna nacional, máxime si se consideran sus dotes de comunicador y habilidades escénicas. Pero a Schiaretti este escenario lo pone nervioso. Está dispuesto a jugar, pero de ninguna manera ser un peón en el juego de su estrategia presidencialista. |
|
|
Si no fuera por lo que tiene de trágico y grotesco, hasta podría causarnos gracia la insólita situación en la... |
|
|