Espectáculos
“Al final de todas las cosas”, una nueva reconstrucción de la tragedia griega
Se estrenará el viernes en DocumentA/Escénica la segunda entrega de la trilogía de Daniela Martín, que comenzó con “Griegos”, aún en cartelera.
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M. Florencia Vercellone fvercellone@lmcordoba.com.ar
Este fin continúa el principio, pero no en todos sus linealidades. Con el mismo objetivo de reconstruir, desde diferentes perspectivas y a través de disímiles herramientas, la tragedia como género, estrenará este viernes en DocumentA/Escénica, “Al final de todas las cosas”, de Daniela Martín.
En esta oportunidad, la pieza se construye a partir de una versión libre de las Coéforas, segunda parte de La Orestíada -la primera fue Agamenón, con la que se hizo Griegos- además de textos de Orestes, de Sófloces. En la primera entrega de esta trilogía, que finalizará el próximo año, la directora narró de la mano de un inteligente humor, el regreso de Agamenón de la guerra de Troya, enfrentándose a Clitemnestra, su esposa, que esperó diez años para vengar la muerte de su hija, sacrificada por su padre para lograr que los vientos estén a su favor. La soledad, el miedo, el poder y el engaño fueron algunos de los sentimientos que entretejían esta obra, que superaba sin fisuras la brecha temporal, logrando que los dolores antiguos convivan con los actuales. Ahora, la venganza centra la escena, con la voluntad de Oreste de hacer justicia con la muerte de su padre. Electra es quien se suma a esta historia, cerrando el trío de actores con Clitemnestra, el único personaje que participará también del tercer capítulo.
En diálogo con LA MAÑANA, Daniel Martín comentó sobre esta nueva propuesta que se estrenará el viernes, haciendo hincapié en que, si bien la obra es parte de un todo, la reconstrucción se muestra totalmente opuesta a la versión lograda en “Griegos”.
- ¿Por qué no podemos hablar de una continuación de Griegos?
- Decimos que no es una continuación, para evitar que la gente piense que verá algo parecido, porque en realidad esta obra es totalmente lo opuesto. Griegos es parte de un proyecto que busca realizar la Orestíada de manera completa, compuesta por tres obras: Agamenón, Las Coéforas y Las Euménides, y la idea total es que cada una de ellas presente reconstrucciones diferentes de lo trágico. El objetivo apunta a ver cuántas formas posibles existen de resolver una tragedia, buscando que ninguna sea parecida a la otra. Entendiendo también que en estas tres piezas no se agotan las herramientas, sino que son las líneas de investigación que a mí me interesaron. Por otra parte, lo dramatúrgico, el tratamiento actoral y espacial, son los factores más importantes en cada puesta.
- ¿Cómo se construye entonces esta tragedia?
- Esta obra es más clásica en cuanto a su estructura, porque plantea un sistema más cerrado. En Griegos hay muchos registros, y aquí sólo hay uno. La pieza se ubica en el regreso de Oreste, que vuelve a vengar la muerte de su padre asesinado por Clitemnestra, quien está aterrorizada porque la profesía dice que corre peligro, por la ambición de su hijo de hacer justicia. Algo interesante en esta oportunidad, es que en la construcción actoral, a los personajes los hemos tratado de acercar a personas marginales.
- ¿Por ejemplo?
- Orestes, es una especie de rapero, con un perfil medio difuso, que se aleja totalmente de la apariencia de un héroe. Por su parte, Electra se acerca a un personaje oscuro, al estilo dark, que tiene que ver con la construcción en cuanto a la realidad de ella, ya que es una esclava, y también con ese costado de adolescente enojado. Y Clitemnestra muestra la imagen de una madre aterrorizada, pero que también es malvada. Ella es el único personaje que está en las tres tragedias, por lo que es la que tiene mayores cambios, pero aquí nadie siente lástima por ella, sino todo lo contrario. Haciendo una síntesis, lo que quisimos mostrar es que son personajes que pueden estar sueltos en 2008, logrando la idea de superar la brecha temporal entre la tragedia griega y nuestra época, eje que cruza el proyecto en su totalidad.
- El lenguaje fue esencial en Griegos, logrando que la distancia temporal no se sienta, ¿qué función cumple ahora?
- En esta oportunidad también se trabajó mucho con el lenguaje, porque si bien el guión está integrado por parte de las Coéforas y Orestes de Sófocles, entre otros, todo está reescrito, labor en la cual me ayudaron otras personas como Gastón Sironi y Maximiliano Gallo. El interés general es quitarle el polvo a esa idea de la tragedia.
- ¿Cuáles son las emociones que cruzan esta pieza?
- En realidad, la idea de la injusticia atraviesa toda la Orestíada, -esto del ojo por ojo, diente por diente-, y en esta obra es donde eso se hace más patente. Electra, por ejemplo, en un momento se pregunta si está bien olvidarse de los muertos, haciendo una relación muy interesante entre la memoria de aquel que ya no está y la injusticia. Creo que la venganza es el sentimiento que más se reconstruye en esta oportunidad, como idea que se traduce en una búsqueda para reestablecer el orden de las cosas.
- ¿Cómo se trabajó el espacio escenográfico?
- El proyecto general pretende hacer cada una de las obras en tres espacios diferentes de la sala. «Al final de todas las cosas» se hace en la antesala, donde casi no habrá ningún objeto, sólo los actores en escena. Una de las puntas principales de esta puesta es lograr una organicidad en el escenario, con la idea de ver cuáles son los herramientas del actor para valerse dentro del texto.
La obra contará con las actuaciones de Maximiliano Gallo, Estefanía Moyano y Maura Sajeva. Se estrena el viernes en DocumentA/Escénica (Lima 364) a las 21.30. Reservas al 4290280.
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Clitemnestra, Orestes y Electra son los personajes en escena en esta obra.
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