Política
ENTREVISTA / Luis Juez desestimO problemas de gobernabilidad por sus diferencias “Vamos a acompañar cada decisión de Giacomino”
El ex jefe comunal le facturó sin concesiones a Giacomino su enrolamiento en el kirchnerismo, pero también tuvo palabras de reconocimiento al señalar que el intendente “es un tipo extremadamente honorable”. En el acompañamiento de los proyectos puso como condiciones que las iniciativas tengan transparencia y racionalidad.
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Luis Juez, con sus impecables reflejos, ha sabido maximizar los beneficios del blooper de Daniel Giacomino autodefiniéndose como “soldado” de Cristina Fernández. La intensidad con que lo hace es políticamente tan irreprochable como criticable la ingenua definición del jefe comunal, propia de un político amateur.
Sin embargo, el creador y líder del Partido Nuevo no tensará la cuerda más allá de lo que le convenga con vistas a las legislativas de 2009 y, fundamentalmente de las elecciones de 2011. Incluso, la brecha que se abrió con su anterior socio y amigo parece amortiguarla, al señalar que él sigue siendo amigo del intendente y que “Giacomino es un tipo extremadamente honorable”.
En esa línea, descartó de plano problemas de gobernabilidad en el municipio similares a los que se plantearon en 2002 cuando José Manuel de la Sota abjuró públicamente de Germán Kammerath.
Para Juez la comparación es odiosa, porque él no es De la Sota y Giacomino no es Kammerath. “Giacomino podrá ser un soldado de Cristina pero también es un conscripto de la ética”, aclara.
-Periodista: Atento a los últimos acontecimientos donde se tensó como nunca antes la relación, ¿cómo va a evolucionar el conflicto con Daniel Giacomino?
-Luis Juez: Soy un convencido de que Giacomino está equivocado, de que este viejo verso de que a cambio de recursos para gobernar, obras públicas y plata para financiar la gestión, vos podés construir política y a cambio de eso podés olvidarte de cómo venís, de dónde venís, cuáles son tus amigos, tus objetivos, tus ideales, con quién empezaste a construirlos. Después de haber tropezado seriamente con el gobierno de los Kirchner, hoy saco como conclusión: son absolutamente incapaces de construir nada, tienen una concepción que es tan originaria como sus propios pensamientos. Como no pueden construir, destruyen. Destruyeron el peronismo en la provincia de Buenos Aires, se metieron con el radicalismo y partieron los partidos en pedazos, se metieron con partidos complicadísimos como el Comunista y lo dividieron en dos. Los pingüinos tienen ese concepto, les cuesta construir pero son maravillosamente destructivos. Hoy han visto en Giacomino un tipo con el que pueden destruir. Es imposible ni aun con Giacomino que puedan destruir el proyecto político que nosotros estamos construyendo en Córdoba. A mí me resulta incómodo hablar de estas cosas, porque estoy hablando de un amigo, equivocado, pero un amigo al fin, porque Giacomino no dejó de ser mi amigo. Yo lo quiero, lo valoro, lo respeto, lo considero, he laburado políticamente para él, soy el responsable de que Giacomino esté haciendo política. Ni aun el partido al que dice que pertenece Giacomino le permitió hacer política. Giacomino está equivocado porque si él dice y se define soldado de Cristina, yo tengo que decir con absoluta claridad: yo no hago la conscripción en ese ejército, yo ya estuve y soy un desertor del ejército de la soberbia.
-P.: Pero en su momento usted le rindió tributos...
-L.J.: Hice todo lo que pude hacer pero sin perder mis convicciones. Leí el viernes en todos los diarios del país el discurso del presidente de la Corte Suprema de Justicia donde pide a gritos independencia para el Poder Judicial, y dice que el Consejo de la Magistratura se ha convertido en una máquina de perseguir magistrados y que así no se puede administrar la Justicia. Ahí tenés un motivo por el cual yo tengo un límite.
P.: Los diputados nacionales del Partido Nuevo votaron en contra el proyecto de Cristina Fernández que modificó el Consejo de la Magistratura, pero también votaron a favor de los superpoderes...
-L.J.: Mentira, Giacomino puede haber votado a favor de los superpoderes. Morandini y Rossi votaron en contra de los superpoderes. Y en ese tema no hubo directivas, no hubo instrucción. Ahí cada uno hacía lo que tenía que hacer. El tema de los superpoderes no es algo sobre lo que tenga una opinión formada, no es como el del Consejo de la Magistratura en que tenés que sojuzgar a los magistrados para quitarle independencia a la Justicia. El Consejo de la Magistratura fue un tema central porque tiene que ver con el concepto que yo tengo de la justicia. Sobre los superpoderes yo soy un tipo que creo, en lo personal, que con los poderes que te habilita la Constitución, las leyes orgánicas alcanzan para gobernar. Probablemente tendría que tener un mecanismo de control de transparencia para darle mayor seriedad. Pero yo no estoy condenando a Giacomino por ese tema. Vos podés gobernar y Giacomino deberá tener con el gobierno de Cristina una relación maravillosa, fantástica, pero corrió mucha agua bajo el puente. Los mismos funcionarios que hoy lo palmean a Giacomino son los mismos que lo denostaban, los que decían que tenía incapacidad para ser intendente de Córdoba. Los mismos referentes que hoy se reportan con Giacomino, como Ricardo Jaime y Julio De Vido, son los mismos que a mí me quitaron la obra pública por, casualmente, no bancarle el candidato de Néstor Kirchner. A mí De Vido me dijo “vos desafiaste al presidente”. Néstor Kirchner trabajó para un solo tipo: Campana es el representante del kirchnerismo en Córdoba.
-P.: No es exacto. El candidato suyo a intendente fue Campana y Giacomino era el muletto, que pasó a ser el postulante cuando el kirchnerismo le birló a Campana...
-L.J.: El 1 de marzo de 2007 nosotros anunciamos quién iba a ser nuestro candidato a intendente y dijimos: es Daniel Giacomino. Nosotros teníamos con Campana y Giacomino dos dirigentes muy posicionados. Campana eligió quedarse con el ejército del gobierno nacional. Nosotros decidimos hace cinco años atrás construir un camino y decidimos hacerlo por derecha, con un montón de valores, de obstáculos. Algunos eligieron un atajo; lo eligió Campana hace un año y medio atrás y pareciera que los está eligiendo Giacomino.
P.: Con la ascendencia que usted tiene en el bloque de concejales, pueden aparecer problemas de gobernabilidad en el municipio. Se puede repetir, por ejemplo, la pelea entre José Manuel de la Sota y Germán Kammerath, en 2002, que puso en vilo a la ciudad.
-L.J.: No existe esa posibilidad. Soy el constructor de este espacio político, el mentor de los concejales. No existe ninguna posibilidad porque el nivel de responsabilidad con los vecinos de Córdoba es mucho más importante. De la Sota tenía con Kammerath una relación de negocios; a Kammerath y a De la Sota no los unía la vocación de resolver los problemas de los vecinos. Yo puedo tener dificultades desde el punto de vista del posicionamiento ideológico que adoptó Giacomino en su alineación con el gobierno nacional, pero Giacomino es un tipo honorable, extremadamente honorable, y ninguna diferencia con el posicionamiento respecto a lo que yo opino, lo va a poner en la vereda de los corruptos. Giacomino podrá ser un soldado de Cristina pero también es un conscripto de la ética. No te confundas. Kammerath es un negocio entre Menem y De la Sota. Con Giacomino nosotros le ofrecimos a los cordobeses lo mejor que teníamos, y tenemos una cuota de responsabilidad por la sociedad cordobesa. Este es el gobierno del Frente Cívico, y vamos a acompañar cada decisión de Giacomino que tenga una cuota de racionalidad, de transparencia, de decencia, de honestidad.
-P.: Aquella pelea De la Sota-Kammerath dejó políticamente herido de muerte al intendente y al gobernador tampoco le resultó gratis. Tal vez usted también considera esas ulterioridades.
-L.J.: Es una comparación extremadamente odiosa porque estamos hablando de actores totalmente distintos. Giacomino no es Kammerath y Juez no es De la Sota. Para que quede claro: Giacomino es un intendente extremadamente honorable (aunque) tiene un posicionamiento ideológico que a mí me irrita; yo no soy un soldado de Cristina y no voy a estar en esa tropa. Fui un soldado de un proyecto nacional que derivó en un proyecto personal. A ese proyecto lo acompañé hasta el 2 de setiembre a la noche, hasta el fraude electoral en la provincia de Córdoba. Esa misma noche con Giacomino lo charlamos. Y dijimos hasta acá llegó, nosotros no tenemos más posibilidades de vincularnos con este gobierno. El error de Giacomino es querer gestionar y creer que podemos tener una buena relación con Cristina. Yo no la tendría. Querés tener una relación con Cristina, tenela. Pero de ahí a convertirte en un felpudo del cristinismo, un soldado con todo lo que esa definición significa. Nosotros nos ganamos el derecho a disentir con el ejército de la soberbia de Cristina y lo ganamos con 600 mil votos, no hace falta que vuelvas a la etapa gregaria, inicial. La obsecuencia de Giacomino a un proyecto que no se lo merece creo que es un acto que desmerece a él y a su gestión. El tiempo me va a dar terminando la razón. Eligió estar con el ejército de la soberbia; se va a lamentar.
Entrevista de Gabriel Osman
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“Yo tengo que decir con absoluta claridad: yo no hago la conscripción en ese ejército, yo ya estuve y soy un desertor del ejército de la soberbia”.
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