Una pareja de delincuentes que protagonizó tres robos a estaciones de servicio en la madrugada de ayer, fue detenida luego de una persecución de varias cuadras, que incluyó un fuerte intercambio de disparos.
Minutos antes de ser apresados, los delincuentes de 25 y 15 años de edad habían robado tres estaciones de servicio sobre las avenidas Capdevila y Rancagua. Primero robaron al playero y un cliente de la estación Sol de Capdevila y Lleseps de barrio Ampliación América. Más tarde los mismos sujetos que se movilizaban en una moto Honda CG 125 centímetros cúbicos color negro, sorprendieron al encargado de la estación Petrobras de Capdevila y Rancagua.
Finalmente el raid delictivo terminó en la estación Santa Lucía de Rancagua y Julián de Cortázar, tras lo que poco después la Policía tomó conocimiento de los ilícitos, y comenzó a rastrear la motocicleta en que se movilizaba la pareja de ladrones.
A pocas cuadras del lugar, un móvil del CAP 4 observó el vehículo y le dió la voz de alto, pero el vehículo menor comenzó la fuga por distintas calles de barrio San Jorge.
En medio de la persecución que se extendió por más de una treintena de cuadras del sector nordeste de la ciudad, los malvivientes comenzaron a repeler el accionar policial. Uno de los disparos de los sujetos dio en el parabrisas del móvil, pero no logró herir al conductor. En tanto, que los malvivientes recibieron heridas, lo que motivó que a la altura del 3.300 de la avenida Rancagua perdieran el equilibrio y se cayeran de la moto.
Allí fueron detenidos los malvivientes. Se constató que el hombre de 25 años, identificado como Angel Mariano Olivares (25) había recibido un balazo en la rodilla derecha, mientras la mujer de sólo 15 años tenía una herida en la zona del glúteo derecho.
Ambos fueron trasladados al Hospital Tránsito Cáceres de Allende, lugar en el que recibieron las curaciones y quedaron internados a disposición de la Justicia.
La Policía investiga si la pareja habría actuado en otros robos contra las estaciones de servicio de la jurisdicción, hechos que venían repitiéndose en las últimas semanas.
Advertencia de un obispo sobre la inseguridad
El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, advirtió ayer que las ciudades son «un sitio inseguro» donde «sus habitantes ricos y pobres están expuestos a todo peligro y riesgo», que tienen un «crecimiento descontrolado de los suburbios por las migraciones» y pueden llegar a ser «una trampa, una maquinaria despiadada de deshumanización».
En ese marco, el prelado sostuvo que la situación de las ciudades actuales «plantean desafíos enormes al político» y reclamó afrontar el «mal» de la inseguridad con «serenidad, grandeza de alma, inteligencia y fortaleza».