La Cámara Primera del Crimen condenó ayer a Oscar Rafael Sosa (27) a reclusión perpetua por ser el autor responsable del crimen del cura párroco de La Calera, Luis Humberto Montenegro, en un episodio ocurrido el 11 de abril de 2006.
En el mismo juicio Yohana Gisela Díaz (22) fue condenada a 8 años de prisión por ser coautora de robo y coautora de robo calificado. La mujer había negado su participación durante su testimonial. Cabe recordar que el fiscal Marcelo Novillo Corvalán había solicitado condenas perpetuas para ambos imputados.
Las penas fueron decididas por unanimidad por los miembros del Tribunal, y los ocho jurados populares que participaron en el juicio, en el que el principal imputado había confesado su participación en el hecho.
La lectura de la sentencia, en la tarde de ayer, fue seguida por varios vecinos de la localidad del departamento Colón, en el que el sacerdote desarrolló su actividad por varias décadas. Muchos de ellos quedaron conformes a medias, ya que consideraron que la condena a Díaz había sido leve teniendo en cuenta su responsabilidad en el robo que desencadenó en la muerte de Montenegro de 77 años de edad.
Un crimen violento
«Se ha hecho justicia, por que el padre Luis no se merecía esa muerte», indicó a los medios una vecina que siguió el proceso.
Según la acusación, la noche del 11 de abril de 2006, Sosa y Yohana Díaz se presentaron en la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de la ciudad de La Calera y golpearon a la puerta de la sacristía, donde tenía su residencia habitual Montenegro.
Para engañar al sacerdote, Díaz llevaba con ella a una de sus hijas, lo que habría determinado a la víctima a abrir la puerta, momento en el que apareció Sosa, empujó a Montenegro y logró entrar.
Allí Sosa habría golpeado a Montenegro para que le dijera dónde guardaba sus cosas de valor, tras lo cual y frente a la negativa y resistencia del cura, lo habría atacado con un cuchillo, lesionándolo. Luego, entre Sosa y Díaz habrían atado y amordazado al sacerdote, tras lo cual se dedicaron a revisar el lugar, apoderándose de un reloj pulsera, un celular, un equipo de música y otros elementos.
Antes de retirarse y dado que ambos eran conocidos de Montenegro, Sosa le aplicó a la víctima un golpe con un cuchillo, que prácticamente lo degolló. Finalmente fue estrangulado con un cable telefónico.
Aunque al principio los investigadores estaban sin pistas, el revelador testimonio de Gladys Díaz, madre de Yohana, permitió las detenciones y el esclarecimiento del macabro suceso que conmocionó a La Calera, donde Montetenegro dedicó 30 años de su vida sacerdotal.
La Cámara dio a conocer que los fundamentos se conocerán el próximo 3 de diciembre.
Causa paralela
En la misma causa, pero por otro hecho delictivo, un robo en una vivienda de barrio Los Filtros, en la ciudad de Córdoba, estaban imputados Yohana Gisela Díaz, su madre, Gladys Isabel Díaz y Omar Ezequiel Espil. Este último fue condenado a dos años de prisión por el episodio.