La empresa autopartista Gestamp Automoción despidió ayer a 215 empleados temporarios, a quienes ya le habían otorgado vacaciones debido a la caída de la actividad como consecuencia del impacto de la crisis internacional en el sector automotriz. “Cuando los trabajadores se presentaron en la planta, después de 15 días de vacaciones otorgadas, no los dejaron entrar”, comentó Leonardo Almada, secretario de prensa del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA).
Los trabajadores se desempeñaban en una de las plantas de la compañía, conocida como nave norte, con la modalidad de contrato temporario eventual y la empresa decidió interrumpir la relación laboral; mientras que la actividad en otra fábrica (nave sur) se mantenía hasta ayer sin cambios debido a que tienen otro programa de producción, según explicó el gremialista.
Ante esto, representantes del sindicato, de las consultoras que tomaron el personal y la empresa están citados hoy a una audiencia en la Secretaría de Trabajo de la Provincia para analizarán la situación. Desde el organismo indicaron que si bien la naturaleza del contrato eventual es temporario, se analizará la cantidad y la antigüedad de los operarios, que superan los 12 meses y excede ampliamente lo regulado.
La Secretaría buscará descomprimir la situación y abrir una negociación entre las partes afectadas. “Negociaremos para que no se produzcan desvinculaciones laborales”, afirmó Almada, al tiempo que no descartó que SMATA pida subsidios a la administración provincial para evitar la pérdida de fuentes de empleo.
Gestamp Automoción es un grupo internacional dedicado al desarrollo y fabricación de componentes y conjuntos metálicos para el automóvil, con presencia en 17 países. Tiene 56 centros productivos y nueve centros de innovación y desarrollo, que ocupan en total a más de 11.750 personas. Desde el SMATA afirmaron que entre las dos plantas ubicadas en el complejo industrial Ferreyra emplean a unas 1.200 personas entre relación de dependencia y contratados.
Cabe recordar que la autopartista había anunciado el año pasado una inversión de seis millones de dólares ante la necesidad de hacer frente al incremento de la demanda de las automotrices.
Nadie escapa
Las firmas vinculadas al sector automotriz enfrentan dificultades ante la reducción de la actividad. “En mayor o menor medida, ninguna empresa escapa a los problemas laborales”, apuntó Almada, al tiempo que mencionó a Magnetti Marelli, Denso, Rieter entre otras, que se suman a otras fábricas metalmecánicas.
No obstante, señaló que hay expectativas que la crisis sectorial se revierta en los próximos meses a raíz de las medidas que tome el gobierno provincial, nacional y el de Brasil.