Las trabajadoras sexuales de Córdoba ya cuentan con guardería propia, donde las mujeres que participan de las distintas áreas educativas de la asociación pueden dejar a sus hijos mientras estudian.
El proyecto se materializó con la ayuda del Ministerio de Desarrollo Social que le otorgó rango oficial y lo incorporó como Centro Infantil dependiente de la Secretaría de Niñez y Familia de la Provincia. Gracias a ello la guardería cuenta con una beca para pagar los honorarios de una maestra jardinera y un fondo para comprar muebles y material didáctico.
Si bien la inauguración oficial se realizará en los próximos días, la sala está funcionando desde el 2 de marzo y cuenta con 12 niños de uno a 5 años que asisten diariamente.
El centro infantil funciona en la propia sede de Ammar en calle Balcarce 525, convirtiendo este ámbito en un lugar propicio para los niños que asisten acompañando a sus madres.
Los chicos cuentan, además del cuidado y la atención necesaria, con una merienda diaria, para la cual Desarrollo Social brindó un subsidio de 800 pesos por mes.
Cabe ponderar que la sede cordobesa de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar) cuenta con una escuela oficial avalada por el Ministerio de Educación a la que asisten 28 trabajadoras sexuales que quieren terminar sus estudios primarios.
Eugenia Aravena, secretaria general de la Asociación, aseguró que uno de los principales problemas que las mujeres tenían para asistir a las clases era no tener dónde dejar a sus hijos, por lo que comenzaron a pensar en la idea de formar una guardería para los chicos de las trabajadoras sexuales que asisten al establecimiento.
Además, la asociación cuenta con distintos talleres de formación sobre salud reproductiva, prevención, derechos humanos, entre otros, todas actividades promovidas con la intención de mejorar la calidad de vida, la seguridad y el trabajo de las meretrices.
Aravena explicó además que “muchas de las mujeres que vienen a la escuela tienen hijos y se les complica mucho la asistencia porque no tienen con quién dejarlos y acá no teníamos la estructura preparada para alojamiento y contención”.
Código de Faltas
Además, las trabajadoras sexuales se enfrentan a otras contrariedades que les impiden continuar con sus estudios. Este es el caso de numerosas mujeres que no pueden asistir a clases porque la noche anterior fueron detenidas por la Policía acusadas de promover la prostitución “molesta y escandalosa”.
Al respecto Ammar elaboró un documento político exigiendo la derogación del artículo 44 del Código de Faltas que pena con la detención de hasta 20 días “a quienes ejerciendo la prostitución se ofrecieren o incitaren públicamente molestando a las personas o provocando escándalo”.
El tema cobró fuerza cuando en marzo del año pasado el gobernador Juan Schiaretti recibió una recomendación firmada por la titular del Inadi, María José Lubertino y el ministro de Justicia de la Nación, Alberto Fernández en la que recomiendan la derogación de los artículos del código de falta que provienen de la dictadura.
Entre ellos se encuentra el artículo 42, 43 y 44 por considerarlos “discriminatorios, inconstitucionales y violatorios de los derechos humanos”.
El texto de la recomendación elabora una serie de propuestas “que tienen el objeto de ahondar la discusión sobre la revisión de dicha norma contravencional, a fin de lograr la armonización de todos los textos legales vigentes evitando, de esta manera, la colisión con normas de carácter internacional, ya que dichos códigos contienen disposiciones de carácter discriminatorio y represivo que recaen sobre determinados grupos y sectores de la población, restringiendo sus derechos y su capacidad de participación política”.