Córdoba
Miercoles 15 de Julio de 2009  
LV2 AM970 
BUSCAR
Buscador avanzado

EDICION IMPRESA | Podio
Aumentar tamaño Reducir tamaño Enviar por mail Imprimir nota
INFORME :: LA VIDA DE LAS PROMESAS
“Sobreviviente” hasta ayer...
El juvenil Sebastián Navarro es uno de los tantos que se consideró libre de Talleres con el descenso al Argentino “A”. Vivió penurias durante 7 años y a pesar de que quería quedarse, se marcha a San Juan.

Marcos Villalobo
mvillalobo@lmcordoba.com.ar

Siete años en la vida es mucho. Muchísimo más lo son viviendo en Talleres. Carlos Dossetti, los “Notables”, Carlos Granero y Carlos Ahumada manejaron el club en ese largo lapso de tiempo. La “T” estuvo en Primera, en la B Nacional y ahora cayó al Argentino A. Muchas cosas, mucho tiempo. A todo eso, “sobrevivió” Sebastián Navarro en las divisiones formativas albiazules, claro hasta que el agua llegó al río.

Barrio Jardín fue su casa desde los 14 años llegando desde El Bolsón, Río Negro. Con una valija llena de ilusión, sueños y grandes expectativas. El juvenil volante central superó la prueba, fue fichado y lo mandaron a vivir a la Boutique. La alegría y la expectación se acrecentaban, hasta que se dio con la dura realidad albiazul. En la pensión no había luz. Pero ése sólo fue el comienzo de siete años de vida donde mezcló la esperanza y los sueños de futbolista con las odiseas de sortear al “mundo Talleres”.

Navarro jugó hasta el mes pasado en el “Tallerito”, y contó entre risas que “pasó mucha gente, dirigentes, coordinadores y anduve por una gran cantidad de pensiones”. En diálogo con LA MAÑANA, el volante de 21 años narró: “Primero estuve en la pensión de la Boutique, sin luz, sin gas, sin agua... siete meses así. El primer día cuando llegué, quería escuchar música y cuando voy a enchufar el equipo, me dice un chico que no se podía porque no había luz. En las noches dormíamos bajo la tribunas por el calor, no podíamos poner el ventilador. Lo juro, dormíamos con el colchón en la platea”.

-¿Tus padres sabían?
-Me llamaban mis viejos y yo les decía que estaba bien. Les tuve que mentir. En esa época estaba de coordinador José Reinaldi y el presidente era Dossetti.

Al tiempo de estar en Córdoba, un representante o “un chanta”, como él lo calificó, lo llevó a vivir a un departamento, pero al mes desapareció. “No teníamos para comer. Nos la rebuscamos como podíamos, amigos del club nos llevaban comida, es largo de contar...”, recuerda. Luego comenzó un extenso recorrido: volvió a la Boutique, llegó el gerenciamiento de Granero y se fue a la pensión de Atalaya, vivió unos meses junto a Matías Quiroga en una habitación que le prestó Edmundo Parisi, tras ello residió en el Estadio Córdoba, luego pasó dos años recorriendo pabellones del cuartel ubicado en el camino a La Calera, un año en el gimnasio Quality, otro tiempo en la Boutique y, hasta ayer por lo menos, vivía con su hermana en un departamento. “Siempre con complicaciones”, remarcó. Aunque aclaró que “fueron muy importantes los compañeros de las pensiones. Pero, de donde saqué más fuerzas para seguir es en mi sueño de jugar. Dejé mi familia, mi pueblo y algo muy importante como el estudio. No es excusa, pero sin luz no podía estudiar. Me la jugué porque es lo que más quiero”.


PUBLICIDAD

LA FICHA

Nombre: Sebastián Navarro.

Lugar de nacimiento:
El Bolsón, Río Negro.

Fecha de nacimiento: 24/02/1988.

Club de Origen: CAI.

Puesto: Volante Central.


El día más duro

El 3 de mayo del año pasado, Sebastián Navarro vivió su día más difícil en Talleres. A pesar de las miles de dificultades que atravesó, ese momento lo considera “el peor”. Jugando un partido ante Argentinos Juniors (por el torneo de Inferiores de AFA), el volante central intentó recuperar un balón, pero se le trabó el tobillo en el piso, y se quebró tibia y peroné. “No me importó vivir sin luz, sin esas comodidades. Lo peor fue esa lesión. Estaba muy caliente y ya no quería jugar más. Ese año había estado a punto de subir a Primera, pero verme la pierna dar vuelta, era muy duro. Fueron dos días en los que estuve muy mal. Después me operaron rápido y me dije que no tenía que abandonar, y me propuse salir adelante”, recordó con la voz entrecortada. Tras esa lesión, realizó una larga recuperación y recién en marzo de este año volvió a jugar sin problemas. “Recibí muchos consejos y palabras de aliento”, afirmó el juvenil admirador de Javier Mascherano y Sebastián Battaglia.

Mientras Navarro esperaba por su primer contrato profesional, Talleres se fue al descenso, muchos juveniles quedaron libres incluido él y hoy está llegando a San Juan para incorporarse a De-
samparados. La postura del jugador y su representante, Mario Rodríguez, es de marcharse de barrio Jardín con el gerenciamiento de Ahumada. “A Sebastián lo hicieron llorar con los malos tratos. El quiere quedarse, pero no con esa gente”, dijo el apoderado quien puso un manto de dudas sobre la vuelta del pibe, aunque si para AFA es de Talleres, debería regresar.







Institucional | Staff | Receptorías | Cómo Anunciar | Negocios Digitales | Contactos

© 2006 MEDIOS DEL INTERIOR S.A | Todos los derechos reservados | Córdoba - República Argentina