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| OPINION |
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| Desempleo: ¿bajará a un dígito?
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| ALFREDO F. BLANCO - Especial para
LA MAÑANA |
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La información difundida
sobre las variables del mercado de trabajo permiten
una primera conclusión: a pesar del crecimiento
de la economía argentina la tasa de desempleo
abierto es elevada y muy resistente a bajar. Ayer
el Indec informó que, en el primer trimestre
de este año, los desocupados representan
un 13 por ciento de la población económicamente
activa. Dicho valor se ubica levemente por encima
del observado en el cuarto trimestre del 2004 (12,1
por ciento).
Si se excluye del grupo de los ocupados a los beneficiarios
de planes sociales, la tasa se elevaría a
casi el 17 por ciento.Y si a los desocupados así
definidos se le agregan los subocupados, se concluye
que casi un tercio de los argentinos activos tiene
dificultades severas en el mercado de trabajo. Es
decir, que a pesar del crecimiento del 8,3 por ciento
que se verificó en la actividad económica
en el primer trimestre, es obvio que los niveles
de desempleo se encuentran lejos de aquellos que
caracterizaban a la economía hasta fines
de la década del ochenta. Por entonces, la
tasa de desempleo abierto de la Argentina se ubicaba
en torno al 6/7 por ciento. Durante el mandato de
Ménem se disparó a niveles cercanos
al 20 por ciento y desde entonces no se ha logrado
reducirla a niveles razonables.
¿Hay posibilidades de que se vuelva a los
niveles anteriores a la convertibilidad? Indudablemente
sí. Pero para ello debería mantenerse
una tasa de crecimiento económico alta, aunque
no necesariamente a los niveles del 2003 y 2004.
Todo permite suponer que en este año la economía
seguirá creciendo, pero ya se advierte una
pérdida de dinamismo. Por ello no se puede
ser tan optimista como para pensar que, antes de
fin de año, la Argentina alcanzará
una añorada y emblemática tasa de
desempleo de sólo un dígito. |
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