MAR DEL PLATA - El juez en lo Civil
y Comercial Ricardo Zuccherino ordenó al
municipio de General Alvarado y a propietarios y
concesionarios de un balneario de Miramar a indemnizar
a la esposa y los tres hijos menores de un turista
que se ahogó el 17 de marzo de 1996.
El juez condenó a la comuna, a la empresa
«Dazeo Hnos.» y al particular que se
había hecho cargo de la explotación
del balneario con conocimiento de la Municipalidad,
de modo que la demandante podrá reclamarle
el pago de la indemnización fijada en 357.000
pesos a cualquiera de ellos.
En la causa quedó acreditado que en el balneario
no había guardavidas, pese a que deberían
haber prestado servicios hasta el 31 de marzo, según
consignó en la edición del matutino
marplatense La Capital.
En su descargo, la Municipalidad de General Alvarado
intentó responsabilizar al bañista
y a la empresa Dazeo Hermanos y esta firma, a su
vez, culpó al concesionario.
El día trágico
Los hechos se produjeron alrededor de las 13.30
de aquel día, cuando Sergio Montaleón
(33), oriundo del Gran Buenos Aires, se introdujo
en el mar en uno de los balnearios de playa Copacabana,
situada a pocos kilómetros del acceso a
Miramar.
Minutos después, dos personas que se hallaban
en la playa observaron que el turista estaba a
unos 300 metros de la costa y que agitaba los
brazos en demanda de auxilio.
Los testigos se internaron en las aguas luego
de tomar un carretel que había dejado en
el lugar el guardavidas del balneario, quien había
dejado de prestar servicios el día anterior.
Estas personas lograron sacar de las aguas a Montaleón,
que se hallaba en grave estado y poco después
concurrió un guardavidas de un balneario
situado a 300 metros, quien le hizo tareas de
reanimación pero al ser trasladado al en
un patrullero murió en el trayecto al hospital.
En su descargo, la comuna de General Alvarado
intentó responsabilizar al bañista
por su presunta imprudencia al ingresar al mar
cuando no había guardavidas y a la firma
Dazeo Hermanos, propietaria del balneario.
La firma a su vez culpó a un particular
que se había hecho cargo de la explotación
del balneario con conocimiento de la Municipalidad.
Zuccherino condenó a los tres, al municipio,
a la empresa y al particular, la demandante puede
reclamar el pago a cualquiera de ellos.
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