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LA SEMANA EN COLONIA CAROYA |
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| ¿Quién es responsable? |
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| MARTIN PEDONI |
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«Un vehículo oficial
del municipio caroyense quedó destruido tras
un espectacular vuelco en el autódromo Caroya,
donde este domingo se disputaba una fecha del denominado
Zonalazo que involucra categorías como los
areneros y el TC 47. La camioneta Ford Ranger estaba
afectada a la organización como vehículo
de los médicos que asistían en la
carrera». Así se desarrollaría
la crónica informativa del accidente del
último domingo en el circuito Valentín
Lauret, donde -gracias a Dios- sólo hubo
daños materiales y algunas contusiones para
quienes tripulaban la unidad.
Ante este hecho surgen varios interrogantes. ¿Es
normal que un vehículo oficial sea prestado
a la organización del evento por falta de
un transporte para el personal médico? ¿Quién
se hará cargo de la reparación de
los daños ¿El municipio o la
federación, o directamente la comunidad?
El incidente se enmarcó en una fecha del
automovilismo provincial, marcada por diversas fallas
en la organización, tanto en lo que respecta
a la seguridad, como al mantenimiento del circuito
o la simple promoción de la actividad, de
la cual muchos -dentro y fuera del municipio- se
enteraron sobre la hora.
Para la mayoría de la gente, lo que pasó
el domingo fue la gota que colmó el
vaso de una serie de falencias, tanto de los
organizadores como de las autoridades de Educación,
Cultura y Deportes. Estas falencias han generado
en más de una oportunidad algunos duros cruces
de opiniones, entre los integrantes del gabinete
que lidera el intendente Héctor Nanini.
En las últimas semanas, por la organización
de actividades en el circuito ya sea del zonalazo
o el campeonato del karting, se han escuchado diferentes
voces que reclaman por los costos económicos
que tiene la organización y la falta de recupero
económico de las actividades deportivas.
Además en más de una oportunidad se
utilizó la única máquina vial
que posee el estado municipal (o lo que es peor
se alquilo a privados) para arreglar el trazado
del Valentín Lauret, mientras que decenas
de vecinos continúan con el pedido de solución
por el mal estado de las calles.
Todo sigue siendo exitoso como siempre lo
ha sido en el autódromo, indicó
en distintas declaraciones el intendente Héctor
Nanini, quien recalcó que los ataques a los
que es sometida la titular del área de Cultura
y Deportes simplemente son celos de algunos
¿Un gabinete celoso? ¿Funcionarios
celosos de qué? ¿Es bueno que haya
celos en un equipo de trabajo o eso hace que las
cosas se tensen cada vez más?
Esta no es la primera vez que la cuestionada funcionaria
es centro de las quejas de sus pares. Incluso hace
un tiempo se puso en marcha (en forma simbólica
por cierto) el manual de convivencia de los funcionarios
municipales, dónde uno de los principales
destinatarios era ella. Tal como los diez mandamientos,
en el código se recalca que No organizarás
actividad que no corresponda a tu área
o No utilizarás vehículo oficial
que no te corresponda. Pero eso quedó
lamentablemente en el pasado.
El domingo fue la Ranger, el viernes fue una camioneta
Toyota que quedó estacionada con vidrios
y puertas abiertas en plena avenida (y fue éste
corresponsal quién advirtió a las
autoridades) y así podemos continuar con
reclamos que se repiten pero que nadie se anima
a plantear. De frente a esta situación que
pinta insostenible», el intendente municipal
sólo atina a decir que son celos,
mientras prepara el terreno para saber cuál
será el próximo pozo que deberá
tapar por culpa de sus colaboradores.  |
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