No está siendo un invierno tranquilo. Gran parte de la población padece la falta de gas envasado. A esto hay que sumar que la falta de inspecciones y control favorecieron la suba en los precios por parte de las distribuidoras que hizo de las garrafas un elemento suntuario, en vez de un artículo de primera necesidad. Si bien en las últimas horas comenzaron a aplicarse medidas paliativas por parte del Estado provincial, “todavía no se ha solucionado el problema”, dijo Mario Decara y agregó: “Esta situación empezamos a advertirla en el mes de mayo a través de reclamos presentados en la sede de la Defensoría y de los informes de nuestros delegados en el interior. También numerosos municipios y comunas nos hicieron llegar su inquietud porque ya detectaban demoras para el abastecimiento de garrafas en sus poblaciones ”.
En este sentido, el defensor del Pueblo manifestó su preocupación por la negativa de los organismos nacionales para enfrentar el problema: “Durante mayo y junio pasado realizamos numerosas gestiones por este tema ante el Enargas y la Secretaría de Energía de la Nación, inclusive fui personalmente, y la respuesta siempre fue la misma: que no había problemas, a lo sumo algún inconveniente con la comercialización o con alguna faltante de envases el cual se subsanaría en los próximos días; que era solamente una sensación. Ya pasaron más de dos meses y siguen negando la crisis”.