Para su Salud
Jueves 30 de Junio de 2011

¿Qué es la endoscopia, para que sirve?

La endoscopia permite al médico examinar el recubrimiento de la parte superior del tracto gastrointestinal, que incluye el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El médico utiliza un tubo delgado y flexible con lente y fuente de luz propias, llamado endoscopio, y visualiza imágenes en un monitor de video. Este procedimiento ayuda al profesional a evaluar los síntomas de dolor abdominal superior, náuseas, vómitos o dificultad para tragar que aparecen en forma persistente. Es la mejor prueba para encontrar la causa del sangrado del tracto gastrointestinal superior. También es más preciso que las películas radiográficas para detectar inflamación, úlceras y tumores del esófago, el estómago y el duodeno.
El médico puede utilizar la endoscopia superior para obtener una biopsia (pequeñas muestras de tejido). La biopsia ayuda al médico a distinguir entre tejidos benignos y malignos (cancerosos). Recuerde: las biopsias se obtienen por numerosas razones, y es posible que su médico las solicite aunque no tenga ninguna sospecha de presencia de cáncer. Por ejemplo, podría utilizarla para descartar la presencia de Helicobacter pylori, la bacteria que provoca úlceras. El médico también puede utilizar la endoscopia superior para realizar una prueba citológica, para la cual introduce un pequeño cepillo y recoge células con fines de análisis. La endoscopia superior también se utiliza para tratar condiciones del tracto gastrointestinal superior. El médico puede, a través del endoscopio, pasar  instrumentos para tratar directamente numerosas anormalidades con poca o ninguna molestia. Por ejemplo, puede dilatar o ensanchar una zona que se ha estrechado, extraer pólipos (crecimientos generalmente benignos) o tratar el sangrado.
¿Cómo debo prepararme para el procedimiento?
El examen más adecuado y más seguro se logra con el estómago vacío. Por lo tanto, usted no debe comer  o beber nada, ni siquiera agua, durante unas seis horas antes del examen. Su médico le indicará cuándo comenzar el ayuno, avísele con anticipación sobre todo medicamento que tome; es posible que deba ajustar la dosis habitual debido al examen. Es importante también comentarle sobre toda alergia a los medicamentos y sobre condiciones médicas como enfermedades cardíacas o pulmonares.
¿Qué puedo esperar durante la endoscopia superior?
Es posible que el médico comience por administrarle un anestésico local en la garganta, o bien que le dé un sedante para ayudarlo a relajarse. Luego, usted se recuesta de costado y el médico le inserta el endoscopio a través de la boca, hasta llegar al interior del esófago, el estómago y el duodeno. El instrumento no interfiere con la respiración. La mayoría de los pacientes consideran que sólo provoca una ligera incomodidad, y muchos se quedan dormidos durante el transcurso del estudio.
¿Qué sucede después de la endoscopia superior?
Usted será controlado hasta que la mayoría de los efectos del medicamento sedativo hayan desaparecido. Tal vez sienta alguna molestia en la garganta y también es posible que tenga sensación de hinchazón debido al aire introducido durante el examen. A menos que le indiquen lo contrario, usted podrá comer una vez que pueda retirarse.
Por lo general, el médico puede informarle los resultados del procedimiento ese mismo día. Sin embargo, los resultados de algunas pruebas demoran varios días. Si usted recibió sedantes, no se le permitirá conducir después del procedimiento, aunque no sienta cansancio. Debe planificar que alguna persona lo acompañe a su casa, ya que los sedantes pueden afectar su criterio y sus reflejos por el resto del día.
¿Cuáles son las posibles complicaciones de la endoscopia superior?
Si bien pueden producirse complicaciones, éstas rara vez ocurren cuando el examen es realizado por médicos con capacitación especializada y experiencia. En el sitio donde se haya practicado una biopsia o se haya extirpado un pólipo puede producirse sangrado, pero generalmente es mínimo y rara vez requiere seguimiento. Otros riesgos potenciales son la reacción al sedante utilizado, las complicaciones derivadas de enfermedades cardíacas o pulmonares y la perforación (un desgarro en el recubrimiento del tracto intestinal). Es importante reconocer las señales tempranas de posibles complicaciones. Si después del examen usted tiene fiebre, dificultad para tragar o dolor en aumento de garganta, pecho o abdomen, informe a su médico de inmediato.

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