Podio
EDICION IMPRESA
Jueves 08 de Abril de 2010

Entre camisetas, goteras y promesas incumplidas

El Museo del Hincha de Bialet Massé está cerca de cerrar sus puertas ante la falta de ayuda.

El 28 de julio de 2002 abrió por primera vez. Cargado de ilusiones, abría el primer Museo del Hincha del mundo. Se fundó en Villa Santa Cruz del Lago y luego se mudó a Bialet Massé, donde funciona actualmente. Creció de la mano de las promesas de ayuda gubernamentales, que jamás se cumplieron. El museo tiene 28 mil firmas de visitas registradas, con más de 400 camisetas de fútbol, pedazos de tablones de viejas tribunas, pelotas antiguas... todo relacionado con la pasión del hincha. Hasta una foto enviada por los reyes de España, mostrando su amor por este deporte.
De pasión a triste aventura. No sólo de pasión se vive. “Hoy (por ayer) sólo recaudé dos pesos en todo el día. Encima se me llueve todo, tengo que andar con palanganas. Se ha transformado en una aventura”, explicó apenado Ernesto Di Sopra Casco, creador del museo “para homenajear al hincha”. Este jubilado de 68 años lleva adelante la obra con su sueldo de apenas 590 pesos. Pero ya no puede más y pide ayuda. “Le escribí al vicegobernador (Héctor) Campana, a Presidencia de la Nación, a la Secretaría de Turismo de la Nación, a la Agencia Córdoba Deportes, que me estafó moralmente. Todos miraron para otro lado”, explicó Di Sopra Casco a LA MAÑANA.
Además de las cientos de casacas de clubes de todo el mundo, el museo cosechó muchas promesas. Aunque ninguna se cumplió. “La Agencia Córdoba Deportes me llamó y me ofrecieron llevar el Monumento del Hincha para exhibirlo en el Estadio Córdoba durante dos años. A cambio iban a darme 350 pesos. Dije que sí porque era plata importante para mantener al museo. Nunca más se comunicaron. Llamé a Medardo Ligorria (titular de la Agencia) al celular, le dejé mensajes y nunca me contesto”, relató desilusionadoDi Sopra Casco. Esos 350 pesos le permitirían pagar la luz, y comprar materiales para el museo.
El jefe comunal de Bialet Massé, Gustavo Pueyo, también fue uno de los que prometió y tampoco cumplió. “El intendente me dijo que si trasladaba el museo a Bialet iban a poner carteles en la ruta. Cuando vine, nunca más me recibió, ni siquiera conoce el museo. Curiosamente lo declaró de Interés Municipal”, cerró el emprendedor mientras ve como su “hijo” se pierde entre goteras y promesas incumplidas.

“Hace unos años, el intendente de Río de Janeiro, César Neves, me pidió el Monumento del Hincha para llevarlo. Me ofreció plata y grossa. Pero el museo, el monumento y yo somos argentinos”. Eduardo Di Sopra Casco, fundador del Museo del Hincha.

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El Museo del Hincha necesita ayuda para seguir abierto.
El Museo del Hincha necesita ayuda para seguir abierto.