Sociedad
EDICION IMPRESA
Martes 19 de Marzo de 2013

Reclaman a Apross tratamiento de niña con extraña enfermedad

Brisa tiene 3 años y sufre una enfermedad llamada síndrome de Shprintzen-Goldberg. La obra social provincial le cubre con demoras, la mitad de los medicamentos y parte de la rehabilitación.

Brisa tiene tres años y siete meses, y nació con una extraña enfermedad que padecen sólo 50 personas en el mundo.
Se trata de un síndrome genético llamado “sthrinpzen golberg” y la imposibilita de poder comer, respirar ni trasladarse por sus propios medios.
Gracias a un intenso tratamiento, logró pequeños avances, pero necesita de un completo abordaje para poder ganar en calidad de vida.
Alejandra Furci, mamá de la pequeña, manifestó a este diario que tienen la obra social Apross y hasta el momento no puede contar con una cobertura total ni de medicamentos ni de tratamientos de rehabilitación por falta de autorización en algunos casos, y como resultado de la burocracia del sistema en otros.
Furci presentó un recurso de amparo exigiendo a la obra social “que se haga cargo del tratamiento completo y en los términos que corresponde”.
“De los 22 medicamentos que ella necesita le autorizaron sólo 8 y me mandan la mitad de los pañales que necesita”, señaló la mamá de Brisa, quien desde que nació la niña padeció un peregrinar por los pasillos de la obra social provincial para poder conseguir al menos parte de lo que debería cubrir como tratamiento complejo.
Furci detalló además que Brisa tiene 17 internaciones, una de ellas para ponerle una prótesis en la cabeza porque los huesos de su cráneo cerraron demasiado tarde. “La prótesis salía 70.000 dólares y me dijeron que yo cobrando 2.500 pesos podía afrontar los gastos”, recordó.
Las rehabilitaciones que debe hacer Brisa también son un problema. Apross exige que el tratamiento debe hacerlo una psicomotricista especialista en discapacidad. “La única que hay con esa especialidad en la zona no la aceptan todavía en Apross porque tienen las recepción de prestadores cerradas”. Otro inconveniente se presentó a la hora del traslado, Brisa vive junto a su familia en Villa del Dique, donde no hay especialistas que la atiendan por lo que debe trasladarse a Villa General Belgrano a rehabilitarse. Sigue como puede junto a sus papás. 

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