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Dom : 26 Feb : 2006
 
 
 
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Cartas de Lectores
Luis “el Rey Sol”
A Luis XIV se le atribuye la frase “El Estado soy Yo”. Nacido en Saint Germain en Laye en 1638 y muerto en Versalles en 1715, era instintivamente un hombre del poder, supo dirigir y eligió entre sus ministros a hombres de la burguesía como Colbert, Louvois, Lionnes y Vauban. Además de reformas políticas y socioeconómicas, el Rey ordenó limitar las atribuciones de los parlamentos. Su propósito era identificar la monarquía, y su persona con el Estado, logrando así un poder omnímodo e irrefutable.
El hijo de Luis XIII y Ana de Austria decía: “El bien del Estado es la gloria del rey”. Él y su corte utilizaban el mito solar como metáfora, el Rey Sol ocupaba la posición central en el cosmos, y al igual que los cuerpos celestes, sus cortes también lo necesitaban para tener vida.
Eficazmente propagaban aquellas cuestiones simbólicas, principalmente el propio Rey, que lo hacía con inteligencia y astucia. En la Francia del siglo XVII se vivía el esplendor del Absolutismo, la vida giraba en torno al monarca, de quien se creía su origen divino.
El término “absolutismo” refiere a la experiencia occidental europea de la edad moderna. Fue una forma de Estado donde la autoridad quedaba en manos de una sola persona, sin límites ni controles.
Alejados -histórica, geopolítica, y culturalmente- de aquel sistema, quienes hoy ostentan poder político parecen repetir aquella frase. Luis Juez -pequeño y menos bello que Luis XIV- dijo: “Están en las bancas gracias a mí”; o “Yo siento la obligación y el derecho de decir las cosas como las siento”.
Luis XIV supo dejar en desventajas a la nobleza abriendo paso a la burguesía. Luis Juez derrotó la vocación militante con representantes apartidarios o extrapolíticos, pero sin programas ni equipos de gobierno capacitados.
Luis XIV representó el esplendor del absolutismo y de toda una época. Luis Juez -con el mito de la “nueva política”- construye un proyecto personalísimo sin dar respuestas a los cordobeses que queremos una Ciudad limpia, sin baches, iluminada y segura.
Las cuestiones simbólicas que propone el Intendente se propagan mediáticamente con facilidad: Si los legisladores no cumplen con él, fenecen políticamente. Eso es viejo y antidemocrático.
Existe el peligro que la metáfora del Rey Sol nos sustraiga de las cosas importantes y trascendentes que hace seis años dejaron de resolverse en Córdoba.
Francia progresó a pesar del absolutismo. Córdoba, entre absolutismos y demagogias, se aleja del progreso. Pero vale recordar que el Estado es democrático.

Miguel Angel Duarte
Licenciado en Ciencia Política
DNI: 14.713.155 - Córdoba

 



 
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