|
Con 10 años informando a los cordobeses LA MAÑANA ha recorrido
un camino en el que debió sortear las mismas dificultades que afectaron
a la provincia y al país, pero siempre con el mismo compromiso.
Desde
los mejores meses de la década del noventa, cuando Córdoba llegaba
a cifras récords en materia de fabricación de automóviles,
hasta los días más duros de la recesión que durante cuatro
largos años afectó a la economía hasta desembocar en una
de las más profundas crisis económica que le haya tocado vivir a
los argentinos en toda la historia, LA MAÑANA desempeñó con
total convicción su rol de llevar los hechos del país, pero fundamentalmente
de Córdoba, a sus páginas con el objetivo excluyente de ayudar a
quienes nos eligen todos los días a entender la compleja realidad que nos
toca vivir.
La presencia de LA MAÑANA en el periodismo de Córdoba
dio lugar a una palabra hasta ese momento desconocida: la competencia. Con aciertos
y errores, la prensa escrita de Córdoba, azuzada por el empuje de este
diario, aprendió a conjugar el verbo competir. Se creó así
un escenario que sacudió el modo de hacer periodismo en la provincia.
Recientemente cumplidos 10 años y con casi tres años de ediciones de sábado
y domingo, pretendemos seguir andando el camino junto a nuestros lectores y a
los que vendrán en la convicción de haber ayudado a construir una
Córdoba más plural.
LA MAÑANA asume el desafío
de continuar por el camino de la consolidación y el crecimiento constituyendo
una alternativa real para miles de cordobeses que no se resignan al degradante
escenario del pensamiento único, de la opinión uniforme.
El
futuro nos encuentra frente a la oportunidad y el desafío de seguir creciendo.
Durante esta década, los amantes del pensamiento único añoraron
una y mil veces regresar al escenario anterior, con un diccionario hecho a medida
en el que la palabra competencia nunca figuró. Afortunadamente, para los
lectores, y por la salud del mismo sistema, hay hombres dispuestos a luchar para
construir una Córdoba diversa y plural en la que las expresiones reflejen
todos los tonos y todas las notas.
|